Por: Mauricio Ballesteros
Medellín no solo está cambiando la forma de moverse: está redefiniendo lo que significa
vivir mejor. En Colombia, la movilidad eléctrica dejó de ser una conversación exclusivamente ambiental para convertirse en un motor de transformación social, económico y urbano,
con impactos en la calidad de vida, el empleo y los modelos de negocio.
Las cifras de la ANDI y Fenalco lo confirman. En el país en 2025 se matricularon 19.724 vehículos 100 % eléctricos, un crecimiento del 267 %, acercándose ya a los 28.000 en circulación. Pero es Medellín -y el Valle de Aburrá- donde el fenómeno toma mayor fuerza: la
adopción crece a ritmos del 450 %, y hoy 11 de cada 100 carros nuevos son eléctricos. Más que una tendencia, es una transición en marcha.
Para Andrés García, director de Latam Mobility, el cambio de enfoque es evidente: “los vehículos eléctricos y de bajas emisiones por default no contaminan, entonces ya entendemos
que la descarbonización viene por defecto, pero ahora es un tema más de rentabilizar”. Es decir, el argumento ambiental ya no es lo único: hoy la electromovilidad se sostiene por su
impacto económico.
Ese impacto es tangible. Empresas y usuarios están encontrando en la movilidad eléctrica una reducción significativa en costos de operación, desde el ahorro en combustible hasta beneficios tributarios y menores gastos de mantenimiento. “Las apuestas hacia la
electromovilidad generan rendimientos y generan ahorros”, explica García.
El cambio va más allá de los números. La expansión de esta tecnología abre un nuevo ecosistema productivo. “La electromovilidad va a generar puestos de trabajo, más de modelos de negocio”. Desde la venta de vehículos hasta la operación de infraestructura de carga, pasando por servicios tecnológicos, financieros y logísticos, el sector está creando nuevas oportunidades en toda la cadena de valor.
Uno de los mayores focos de crecimiento está precisamente en la infraestructura. El aumento del parque automotor eléctrico ha activado una carrera por ampliar los puntos de carga, resolviendo una pregunta clave del mercado: qué viene primero. “El mercado colombiano ya respondió: hubo una adopción muy fuerte de vehículos eléctricos, el reto que sigue es la infraestructura”, señala García.
En ese escenario emergen nuevas oportunidades. Centros comerciales, hoteles, universidades y gimnasios están incorporando estaciones de carga como parte de su oferta, diversificando ingresos y mejorando la experiencia del usuario. “La gente puede empezar
a ver la disponibilidad de puntos de carga como una fuente alterna de negocio”, agrega. A esto se suman los operadores especializados (CPOs), empresas diseñadas para gestionar redes de carga, que serán cada vez más comunes en las ciudades.
Medellín, en particular, tiene una ventaja competitiva: combina políticas públicas, infraestructura urbana y un mercado en expansión. La ciudad ha integrado la movilidad eléctrica a su sistema de transporte, ha incentivado la renovación del parque automotor y
avanza en la consolidación de una red de carga metropolitana.
Además, el acceso se ha democratizado. Si hace pocos años un vehículo eléctrico superaba los 150 millones de pesos, hoy existen opciones desde los 70 o 80 millones de pesos.
El siguiente paso ya está en marcha: la conexión regional. Corredores de carga en vías nacionales permitirán recorrer el país -e incluso cruzar fronteras- con mayor tranquilidad. “La idea es que cada vez sean mayores las opciones, que en casi todas las rutas haya infraestructura de carga”, concluye García.
Así, la movilidad eléctrica deja de ser una promesa futura para convertirse en una decisión presente. Una que no solo reduce emisiones, sino que redefine la economía urbana, activa nuevas industrias y transforma la manera en que habitamos la ciudad. En Medellín, ese futuro ya empezó.
LOS NEGOCIOS DEL FUTURO
El 10 y 11 de junio, Medellín será sede de Latam Mobility 2026, que reunirá a más de 1.000 líderes públicos y privados. Más que una vitrina tecnológica, será una plataforma de negocios con espacios como el Matchmaking Hub, enfocado en gestión de flotas y
soluciones operativas, conectando empresas, inversionistas y nuevas oportunidades en movilidad.





