Recordemos el argumento central del cuento de García Márquez evocado en el título de este artículo: una mujer mayor dice a sus hijos que “algo muy grave va a suceder en este pueblo”. El hijo lo menciona jugando al billar, y quien gana la partida lo cuenta en su casa, donde una parienta lo oye y compra más carne “por si acaso”, el carnicero mata otra vaca. La tensión crece, la comunidad se paraliza. Cualquier hecho cotidiano se reinterpreta como señal del desastre anunciado. Hasta que un hombre grita: “Yo sí soy muy macho, yo me voy”, carga sus bienes y se va. Los demás lo siguen, desmantelan el pueblo. Una de las últimas personas incendia su casa para que “la desgracia no caiga sobre lo que queda”. Otros hacen lo mismo. El pueblo arde.
Ese cuento ilustra el efecto Pigmalión (o profecía autocumplida): la creencia en el desastre genera los comportamientos que lo producen. El rumor alimenta la zozobra colectiva, la ansiedad paraliza la vida normal, la parálisis justifica la huida, y la fuga materializa exactamente la ‘desgracia’ temida.
El pueblo no se destruye por un desastre externo, sino por la expectativa colectiva de que ocurriría.
La Unión Europea (UE), que en abril de 2026 acaba de adoptar su vigésima serie de sanciones contra Rusia, podría ser hoy ese pueblo. Un solo ejemplo, publicado el 11 de septiembre de 2025 por el medio público alemán NDR (Norddeutscher Rundfunk), ilustra el absurdo. Cuenta que Rudolf Denissen, empresario agrícola de 54 años residente en Wöbbelin (Alemania), se vio envuelto en una investigación judicial por violación de la ley de sanciones de la UE contra Rusia. Tras recibir una carta de la fiscalía de Schwerin, descubrió que el jabón, una figurita de madera y un CD de un “Paquete de Pascua” enviado desde Siberia por un amigo ruso, a quien había conocido años antes en una feria agrícola, violaban dicha ley. “No soy un delincuente, es ridículo”, declaró Denissen. “¿No tienen nada mejor que hacer?”. El regalo, de 26,83 euros, fue confiscado. Denissen tuvo que contratar a un abogado para pedir el archivo del procedimiento.
Casi todos los días, medios europeos publican artículos de ‘expertos’, políticos y militares señalando que una guerra contra Rusia tendrá probablemente lugar en Europa antes de 2030. Con la configuración geopolítica actual, ese conflicto sería necesariamente mundial y enfrentaría potencias nucleares. No se trata de predecir el futuro, sino de señalar que cuando una sociedad entera se comporta como si la guerra fuera inevitable, corre el riesgo de convertir esa expectativa en realidad.
El cuento de García Márquez termina con la mujer que tuvo el presagio clamando: “Yo lo dije”. Ojalá nadie pueda decir lo mismo.





