Al conocer la cifra, cualquier persona se sorprende: actualmente más de 700 niños, niñas y
jóvenes hacen parte de sus programas. Programas que llegan a los barrios, a esquinas probables e impensadas de Medellín y a través de los cuales es posible comprobar que la música, el arte y la creatividad sí pueden cambiar la vida de alguien para bien.
De acuerdo con Isabel Mejía, su directora ejecutiva, “en 2026 Sirenaica celebrará 25 años de trabajo ininterrumpido. Durante este cuarto de siglo, miles de niños, niñas y jóvenes han encontrado en sus coros un espacio seguro para expresarse, fortalecer su autoestima
y construir proyectos de vida, gracias a procesos artísticos de alta calidad y profundo compromiso social”.

Agrega que, para conmemorar este aniversario especial, desarrollará durante el 2026 una programación especial de conciertos y encuentros abiertos al público con los que busca visibilizar el poder transformador del arte y fortalecer el vínculo con la ciudad.
Quienes han hecho parte de los destinos de esta fundación están convencidos en la importancia de “garantizar la permanencia y evolución de estos procesos. Contribuimos
activamente a la transformación social y a la construcción de paz, como lo hemos
evidenciado a lo largo de nuestra trayectoria”.
Esta fundación ha estado presente en barrios como Santa Cruz, Manrique, Aranjuez, La Candelaria, Villa Hermosa, Buenos Aires, Castilla, La América, San Javier, Belén Guayabal, Pedregal, Andalucía La Francia, Villaniza, y en corregimientos como Santa Elena y
San Antonio de Prado.
Durante este 2025 que se acabará muy pronto participaron en varios eventos de la ciudad junto a otros artistas locales o en eventos multitudinarios como la meditación más grande
Colombia, realizada el pasado 30 de noviembre bajo el nombre de MED (Meditar – Elevar – Despertar).
Con el sueño de tener una sede propia Uno de los desafíos actuales de esta fundación es poder tener una sede propia. Actualmente no tienen un espacio físico y permanente y por esta
razón realiza su labor en instituciones educativas y escenarios prestados. Su gente lo considera importante porque tenerla “permitiría consolidar un centro cultural y una escuela de formación artística que amplie y haga sostenible
su impacto”.
Al preguntarles por formas en que la ciudadanía puede apoyarles, el camino se muestra con claridad: “la gente puede asistir a nuestros conciertos, difundir nuestra labor, realizar donaciones o ayudarnos a encontrar una sede”.
Están convencidos en el aporte de su valor y por eso se preparan actualmente para llevar a cabo un buen año de celebración y aniversario. A través de su página web, las personas podrán conocer opciones variadas para apoyar o apadrinar a los participantes. Y es que a esta fundación le encanta el trabajo en equipo y demostrar con acciones que transformar
la realidad sí es posible.
Para más información es posible consultar: https://fundacionsirenaica.org





