Desde este sector de creciente urbanización, en la vía que de Rionegro va hacia Marinilla, nos comentaron que la presencia constante de vehículos de carga en sus bermas impide el tránsito peatonal seguro de cientos de personas. “Antes era asunto de dos horitas en la mañana; ahora es de todo el día. Por aquí pasan niños y familias para el colegio de la UCO y los nuevos vecinos de dos unidades residenciales recién estrenadas, que tienen unos dos mil apartamentos. Los camiones mal parqueados mueven materias primas y mercancía de una reconocida fábrica de lácteos”.





