Celebrar 35 años en el año en que Medellín cumple 350 años nos recuerda los deseos iniciales con los que Julio César Posada (q.e.p.d.) y cuya memoria esperamos sea recordada) fundó este periódico en 1990: aportar a la ciudad desde el barrio, construir comunidad, crear reflexiones sobre temas vitales y llevar historias agradables o necesarias a los lectores.
Durante estos 35 años este periódico se ha interesado por los sucesos del mundo, el país y la ciudad. La vida ha sido contada, más allá del barrio, y muchas personas han encontrado aquí, en estas páginas impresas y digitales, quién escuche: maestros, líderes comunitarios, organizaciones de la sociedad civil, mamás y papás, artistas, cocineros, empresarios, escritores y muchos otros.
En tiempos en los que el periodismo se reinventa y se pregunta por su futuro y en el que algunos creen que la inteligencia artificial reemplazará casi por completo algunos de los procesos y contenidos, este periódico sigue en pie, sin dejarse guiar por elementos ocultos. No somos vitrina para un partido político, no vendemos nuestra alma por una pauta y estamos al servicio de la comunidad.
Aunque este oficio se vuelva cada día más desafiante ante el deseo de inmediatez o de capturar la atención a través de cualquier recurso para obtener más seguidores o recursos económicos, el equipo de trabajo de esta casa editorial sigue adelante movido por sus valores y el deseo de mostrar las soluciones en medio de un mundo convulsionado y en medio de un país que se ha sintonizado con emociones bajas (pesar, desánimo, indignación, rabia, apatía y miedo).
Soñamos con ver un barrio y una ciudad en la que haya transformaciones para bien. Por esa razón, esta edición de aniversario llega con vestigios del pasado que traen nostalgia, claridad y conexión con la realidad actual (texto de Berta Gutiérrez, exdirectora). También hay sucesos del presente (entrevista al alcalde Federico Gutiérrez) y un homenaje a un hombre al que admiramos y agradecemos: Carlos Arturo Fernández, nuestro asesor cultural y quien ha escogido nuestras portadas y nos ha guiado en un viaje a través del arte.
El alma de este periódico ha estado guiada por valores como ciudadanía, participación, sentido social, civismo, cultura, entretenimiento, naturaleza y sostenibilidad.
Esta edición está enfocada en el futuro: en lo que hay que tener en cuenta, en los comportamientos que se anuncian y nos permiten prepararnos para otros 35 años y más. Hace cinco años, la edición de los 30 años estuvo enfocada en el pasado. Ahora llega el momento de mirar hacia adelante.
Aprovechamos esta edición para agradecer a cada persona que nos ha permitido llegar a este lugar y cumplir con nuestro propósito: integrantes de junta, anunciantes, colaboradores, columnistas, aliados, entrevistados, gerentes, directores, periodistas, fotógrafos, diseñadores, mensajeros, distribuidores, porteros, operarios de imprenta, proveedores, asesores, practicantes y otros tantos que han aportado para que Vivir en El Poblado siga existiendo.
Y especialmente queremos agradecer a ustedes, nuestros lectores, por quienes todo cobra sentido. Estamos convencidos en la importancia de mantener una edición impresa y a su poder sumamos los formatos digitales para ganar lectores nuevos que, aunque no crecieron con nuestro periódico, también pueden llegar a quererlo.
¡Gracias, de corazón, por habernos permitido llegar a este aniversario 35!





