El lote, con más de 11 hectáreas (un área equivalente a la mitad del Parque Norte) está clasificado como suelo rural de uso forestal protector, lo que significa que solo puede destinarse a fines ambientales y no habitacionales.
Durante la intervención, la Secretaría de Gestión y Control Territorial efectuó informes técnicos y se ordenaron suspensiones de obras que no contaban con la licencia requerida. Dichos informes son fundamentales para dejar evidencia detallada de lo ocurrido y que servirán como base para los procesos que garanticen el adecuado ordenamiento del territorio.
“Encontramos una parcelación de 11 hectáreas en un suelo donde la norma es clara: solo se permite una vivienda en 38 hectáreas, porque son terrenos destinados a proteger los bosques, el agua y la biodiversidad. Lo que allí se observó no corresponde con la destinación para el uso del suelo. En la intervención el corregidor ordenó la suspensión inmediata de cuatro obras, debido a que no fue acreditada la respectiva licencia de construcción. Con estas acciones demostramos que el Distrito ejerce control y actúa con firmeza frente a quienes pretenden urbanizar de manera ilegal”, expresó el subsecretario de Control Urbanístico, Carlos Trujillo Vergara.
La intervención también contó con la Corregiduría de Altavista y la Policía Nacional, entidades que realizaron las verificaciones en terreno y garantizaron la aplicación de las medidas adoptadas.
El Distrito anunció que continuará con este tipo de operativos en las comunas y corregimientos de la ciudad, con el fin de velar por el adecuado ordenamiento del territorio, prevenir riesgos y evitar que urbanizadores ilegales se aprovechen de la ciudadanía en suelos que tienen destinación ambiental o de protección.





