En Alcázar de la Serranía, urbanización ubicada en el sector de El Tesoro, se vive con frenesí los preparativos que harán posible que este sábado 22 de agosto salga de allí el primer camión con ayudas para una de las comunidades más necesitadas de Quibdó, la capital chocoana, afectada especialmente por el terremoto del pasado 10 de agosto.
El epicentro de esta actividad solidaria de la última semana y media es la casa de María Clara Ojalvo, quien comentó que “todo empezó por una persona que trabaja en mi casa y que tiene a gran parte de su familia viviendo en Quibdó, en un barrio de las afueras llamado Horizontes. Es un territorio con deficiencias en infraestructura y vías de acceso. Allí se cayeron varias casas y otras tantas resultaron muy averiadas. Hay muchas necesidades urgentes y poco atendidas en este momento”.
Con la velocidad de los chats y las redes sociales, el llamado a la solidaridad convocado por María Clara y su grupo de amigas se fue expandiendo hasta el punto en que su casa se convirtió en un abarrotado centro de acopio, como ha sucedido en tantas otras iniciativas espontáneas y ciudadanas de este tipo. “Empezaron a llegar alimentos y medicamentos, y al poco tiempo, por causa de las mismas redes ampliadas de familiares, amigos, colegas y conocidos, nos juntamos con una fundación que hace presencia en ese barrio de Quibdó”, agregó Ojalvo.
La Fundación Creciendo con Mamá, con asiento en Quibdó y apoyada por la sicóloga Natalia Aristizábal y la gineco obstetra Vanessa Gómez desde Medellín, atiende a decenas de madres gestantes, bebés y niños, muchos de los cuales viven en el barrio Horizontes. “Entonces, con el fin de hacer un primer viaje, con un camión lleno de ayudas, las tres y toda la gente que se ha unido a esta causa, también nos propusimos agregar elementos para estas mamás y estos niños, gracias al conocimiento especializado que tiene la fundación. Ya tenemos más de 120 kits, que irán junto con alimentos, medicamentos y otros elementos”.
María Clara Ojalvo define este primer envío como una ayuda ciudadana “teledirigida”, es decir, que va para una comunidad específica para atender sus necesidades específicas, conocidas de primera mano. “Es importante que esto sea así, porque desde Quibdó nos dicen que llegan las ayudas de todo el país al centro de Quibdó pero que no se irradian de manera eficiente hacia la periferia de la ciudad, como el barrio Horizontes, donde todavía hay muchas necesidades y poco ha llegado”.





