“Utilizar materiales sostenibles y reutilizables en la elaboración del pesebre de Navidad o la acción de denunciar y rechazar el tráfico de flora y fauna”, son para el ecólogo Juan David Marín las premisas que todo ciudadano debería tener en estos tiempos de festividad.
Y es que, durante esta temporada, las especies que son mayormente extraídas de la naturaleza en el territorio, según informe de la autoridad ambiental, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, son:
- El musgo.
- La tierra de capote.
- El bejuco.
- La melena, también conocida como “barba de viejo”.
Indica el ecólogo, que “las especies nativas son vitales para prevenir desastres naturales, en temporadas de lluvia”. Por ejemplo, plantas como el musgo y la tierra de capote desempeñan un papel crucial en la retención de agua y la estabilidad del suelo, ayudando a prevenir deslizamientos y erosión. Por tanto, “su extracción deja al terreno vulnerable y puede desencadenar tragedias”, explica Marín.

Igualmente, el bejuco y la melena son esenciales para la biodiversidad. Estos recursos naturales cumplen funciones necesarias para los ecosistemas. El bejuco, por ejemplo, proporciona soporte y refugio a diversas especies animales, mientras que la melena regula la humedad ambiental y alberga microorganismos fundamentales para el equilibrio ecológico.
Es pertinente indicar que la extracción, tráfico y uso de estas especies está regulada por la legislación ambiental colombiana. Además, “su transporte, comercialización y venta está prohibida”, advierte el ecólogo.
Finalmente, las personas que sean testigo de la extracción o comercialización ilegal de estas especies, pueden denunciar estos hechos ilícitos a través de la línea 123.





