Aurelio y Estampa cambiaron el pavimento caliente y el ruido de Cartagena por el silencio verde de las montañas de Gómez Plata, al norte de Antioquia. Los dos equinos, que durante años movilizaron carruajes turísticos en el Centro Histórico de Cartagena hoy disfrutan de un retiro digno gracias a la Universidad de Antioquia.
La adopción se dio tras la entrada en vigor de la prohibición de utilizar caballos para actividades de tracción turística en Cartagena, una medida que busca modernizar el transporte y priorizar el bienestar animal. Ante este panorama, la UdeA levantó la mano para ofrecerles un hogar permanente.
Llegaron el pasado el 13 de febrero al Centro de Prácticas y Desarrollo Agrario Vegas de la Clara, donde fueron examinados por un equipo veterinario que diseñó un plan sanitario de cuidado y alimentación para preservar su bienestar.
Más allá de su descanso, estos caballos cumplirán una labor pedagógica vital. Se espera que los estudiantes de Ciencias Agrarias realicen con ellos prácticas no invasivas, convirtiéndolos en sujetos de aprendizaje.
“Las prácticas no invasivas son aquellas relacionadas con la etología (comportamiento), anatomía, morfología y algo de fisiología, sin que exista una manipulación o con manipulación controlada”, explicó Juan Pablo Sánchez Aguirre, administrador del centro de prácticas.
La llegada de Aurelio y Estampa es apenas el primer paso de un proyecto de largo aliento. Se proyecta que Vegas de la Clara se consolide como un centro de acogida para animales vulnerables, permitiendo que su presencia contribuya a la formación de los futuros profesionales de la Facultad de Ciencias Agrarias de la universidad.





