El sobrepeso y la obesidad se han convertido en un problema para los sistemas de salud pública en el mundo, debido al alto número de personas afectadas, como lo muestran las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud —OMS—, así como de otras organizaciones continentales y nacionales, que dan cuenta del aumento sostenido de seres humanos afectados por estas condiciones.
Un informe de la OMS reveló que, en 2022, más de mil millones de personas estaban diagnosticadas con obesidad —uno de cada ocho habitantes del planeta— y cerca de dos mil millones con sobrepeso.
Colombia no es ajena a esta problemática. La Encuesta Nacional de la Situación Nutricional de 2015 —la más reciente que se ha hecho en el país— reveló que «uno de cada tres jóvenes y adultos tiene sobrepeso —37,7 %—, mientras que casi uno de cada cinco es obeso —18,7 %—. En este sentido, el 56,4 % de la población presenta exceso de peso, lo que significa un incremento de 5,2 puntos porcentuales con respecto al 2010».
Diferencias entre sobrepeso y obesidad
Aunque no son lo mismo, ambas condiciones comparten un origen común y consecuencias potenciales para la salud.
“El sobrepeso corresponde a un incremento moderado de tejido adiposo que no necesariamente compromete el bienestar del individuo. La obesidad, por su parte, supone una acumulación excesiva de grasa corporal que sí altera procesos biológicos clave o eleva de manera importante el riesgo de enfermedades metabólicas, cardiovasculares, osteoarticulares y trastornos de salud mental”, explicó Carlos Esteban Builes Montaño, endocrinólogo y profesor de la Facultad de Medicina de la UdeA.
Herramienta adaptada a Colombia
Como en muchos países del mundo, la identificación de personas con sobrepeso y obesidad empieza por lo general con la medición del índice de masa corporal —IMC—, que relaciona el peso y la estatura de una persona. Esta herramienta se usa masivamente desde los años 70 del siglo XX, aunque desde 1830 ya se empleaba en algunos estudios.
Teniendo en consideración este panorama, investigadores de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UdeA realizaron un estudio, a partir de la mencionada encuesta nacional de 2015, que dio como resultado la adaptación del índice cintura–talla —ICT— a la población colombiana.
El ICT compara la medida de la cintura con la estatura y, de acuerdo con la evidencia internacional, ofrece una visión más precisa sobre la grasa abdominal, la cual está estrechamente vinculada con el riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
El trabajo ”Curvas del índice cintura-talla de adultos colombianos” fue publicado el 30 de mayo de 2025 en la revista Biomédica, del Instituto Nacional de Salud —INS—, estuvo a cargo de María Victoria Benjumea, Cristian Santa y Alejandro Estrada, docentes e investigadores de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UdeA.

El estudio se basó en los datos de más de 23.000 personas de la encuesta de 2015, a partir de la cual los docentes construyeron curvas percentiles, que son gráficas similares a las que se utilizan para comparar el crecimiento infantil, y que permiten interpretar cómo evoluciona la cintura con la edad en hombres y mujeres con IMC normal.
La profesora Benjumea, quien lideró el estudio, indicó que una de las principales razones para realizar este trabajo fueron las limitaciones del IMC, una de las herramientas más usadas para diagnosticar los problemas de sobrepeso y obesidad.
Los principales logros
La principal novedad de este estudio es que por primera vez se logró elaborar un ICT para adultos colombianos, a partir de la encuesta nutricional de 2015, que recogió datos de 23 759 personas de entre 20 y 60 años, 49,8 % de ellas mujeres, de diferentes etnias y habitantes de 295 municipios y ciudades del país, tanto de las zonas rurales como urbanas, lo cual significa que se trata de una muestra representativa de la población nacional.
En los países donde ya el ICT se usa como una herramienta permanente, el diagnóstico de obesidad ha mejorado cualitativamente, toda vez que logra identificar con mayor precisión algunos casos que con el IMC se clasifican como normales o de sobrepeso.





