El trasplante de órganos en menores de edad es una necesidad urgente que enfrenta desafíos estructurales y culturales.
En la región, menos del 10 % de las necesidades de trasplante hepático están cubiertas, y en Colombia más de 3.700 personas esperan un riñón, muchos de ellos niños.
El Hospital Infantil San Vicente Fundación, con más de 1.000 trasplantes pediátricos realizados, lidera la atención de alta complejidad y promueve una cultura de donación informada.
Las enfermedades hepáticas y renales en niños suelen tener causas congénitas o genéticas, lo que hace que la prevención no siempre sea posible.
Además: Inclusion Fest 2025: Medellín vive una jornada por la diversidad
A pesar de los avances médicos, la cantidad de donantes sigue siendo insuficiente.
Solo en 2023 se realizaron 45 trasplantes renales y 64 hepáticos en menores, cifras que evidencian la urgencia de fortalecer la conciencia social.
El Hospital Infantil San Vicente Fundación avanza en la reactivación del trasplante hepático con donantes cadavéricos y proyecta incluir donaciones en vida.
Su liderazgo se basa en la innovación quirúrgica, el acompañamiento integral a las familias y el compromiso con la formación ciudadana.
Cinco mitos frecuentes sobre los trasplantes pediátricos:
- “Las enfermedades del hígado solo afectan a adultos que consumen alcohol”
En niños, las causas suelen ser congénitas o autoinmunes, como el síndrome de Alagille o la hepatitis autoinmune.
- “Los niños no pueden recibir órganos de adultos”
Técnicas como el trasplante dividido permiten adaptar órganos adultos a cuerpos pediátricos.
- “Solo se puede donar después de morir”
La ley colombiana permite la donación en vida hasta el quinto grado de consanguinidad.
- “Donar un riñón deja secuelas para toda la vida”
Una persona sana puede vivir con un solo riñón sin afectar su calidad de vida.
- “Hay riesgos ocultos en el sistema de donación”
Todos los procesos están regulados por el Instituto Nacional de Salud, con trazabilidad y supervisión legal.
La donación pediátrica de órganos es un acto de humanidad que transforma vidas. Conversar sobre este tema en familia puede hacer la diferencia en momentos difíciles.





