El Área Metropolitana del Valle de Aburrá, a través de su Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), confirmó la reubicación de siete monos araña (Ateles fusciceps), conocidos como marimondas, luego de determinar técnicamente que no eran aptos para retornar a su hábitat natural.
Los animales ingresaron al CAVR como víctimas del tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre y permanecieron entre cinco y doce años bajo cuidado profesional. Durante este tiempo, un equipo interdisciplinario de veterinarios, biólogos y zootecnistas adelantó procesos de atención clínica, nutricional y comportamental, sin que fuera posible recuperar las habilidades necesarias para su vida en libertad.
“Este es un ejemplo de lo que pasa cuando tenemos tráfico ilegal de fauna en el territorio. Lo que quisiéramos es que se liberaran, pero en muchas ocasiones no se logra que los animales vuelvan a tener los comportamientos necesarios para vivir libres. Invitamos a toda la ciudadanía a no caer en el tráfico de fauna silvestre y a no tener animales silvestres en cautiverio”, señaló Alejandro Vásquez Campuzano, subdirector ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
Nuevo hábitat para los monos araña
Al momento de su ingreso, la mayoría presentaba amansamiento severo y ausencia de distancia crítica frente al ser humano, comportamientos incompatibles con la vida silvestre. Tras una evaluación integral, la autoridad ambiental determinó que la opción más ética y segura era su traslado al Parque Acuático y de Conservación Piscilago, entidad que cuenta con las condiciones técnicas y profesionales para albergar primates bajo cuidado permanente.
En el espacio Dosel del Bosque, los individuos continuarán su vida con manejo especializado, ambientes adecuados y estándares internacionales de bienestar animal. Además, este escenario permitirá sensibilizar a los visitantes sobre la importancia de proteger a los primates y rechazar su comercialización.
“El Dosel del Bosque es un proyecto donde los animales van a tener excelentes condiciones de vida y los visitantes podrán aprender mucho sobre los primates de Colombia y esta especie en particular. En este recorrido se explica por qué no se debe comercializar ni sacar a estos animales de su hábitat natural, ya que cumplen un rol ecológico vital como dispersar semillas, controlar algunas poblaciones de insectos y mantener los bosques”, señaló Carlos Cortes, coordinador de población y bienestar animal del Parque Acuático y de Conservación Piscilago.
El mono araña está catalogado En Peligro (EN) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Ministerio de Ambiente de Colombia, y no habita de manera natural en el Valle de Aburrá, lo que impide su liberación local.
El Área Metropolitana reiteró el llamado a la ciudadanía para no participar en el tráfico ni en la tenencia ilegal de fauna silvestre, prácticas que afectan gravemente los ecosistemas y las posibilidades de vida libre de los animales.





