El Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA) modernizó las tres estaciones automáticas de RedRío para ampliar las variables evaluadas y mejorar la precisión de los datos sobre la calidad del agua.
La intervención corresponde a una actualización locativa y tecnológica de las que ya entregan información en tiempo real.
Desde 2024, según el AMVA, se han realizado cinco campañas de monitoreo en los 14 puntos del río y otras cinco en 28 puntos de quebradas. Las mediciones permiten seguir los cambios en el tiempo y aportan información para calcular cargas contaminantes, evaluar planes de saneamiento y definir objetivos de calidad del recurso hídrico.
La entidad también reportó la instalación de 49 instrumentos para hacer seguimiento a las aguas subterráneas y la construcción de cuatro piezómetros para monitorear su calidad y sus niveles. A esto se suman seis campañas de profundidad y nivel, y tres análisis sobre estado y composición química.
RedRío tiene una inversión superior a $5.700 millones e incluye actividades educativas en las que han participado más de 700 personas. La actualización mejora la lectura del sistema hídrico metropolitano; para la comuna 14, el reto será conocer con mayor continuidad qué ocurre en sus quebradas y cómo puede acceder la ciudadanía a esa información.





