Residentes de urbanizaciones en Vizcaya (carrera 32B con calle 10) se quejan porque sus calles, tradicionalmente tranquilas, se han vuelto parqueadero para varios tipos de vehículos, todos los días y a distintas horas. “Están los que trabajan en aplicaciones y se parquean mientras les sale una carrera. Lo mismo pasa con los Rappi. Ahora se están haciendo unas chivas los fines de semana, en la noche. Dejan turistas parrandeando en Provenza y luego se parquean hasta que los llaman para recogerlos”.





