Son las tres de la tarde y la plazuela San Ignacio acoge la chispa de un sol de jueves. Los rayos cubren a estudiantes, vendedores ambulantes, personas que esperan sentadas a alguien, pensionados que dejan pasar las horas y otros que juegan ajedrez. Una palma de alrededor de unos 20 metros custodia la plazoleta junto […]