113 nuevas celdas de parquímetros para El Poblado
De la edición imrpesa (Edición 307)
La Secretaría de Tránsito amplió las zonas de estacionamiento regulado, los parquímetros, en El Poblado, especialmente para algunos sectores que presentan serios problemas de parqueo en el espacio público. La Junta Administradora Local pide concertar a la administración municipal.
Para contribuir a mejorar la movilidad vial de la ciudad, disminuir los niveles de contaminación y congestión vehicular y estimular una conciencia colectiva sobre el uso adecuado del espacio público,
En la edición N° 264, de enero de 2004, Vivir en el Poblado publicó que en el sector aledaño al Hogar Vizcaya debía protegerse un patrimonio arbóreo de vital importancia paisajística y ambiental para la calle 10, constituido por tres ceibas, un algarrobo, un gualanday, un magnolio; especies centenarias, entre 20 y 25 metros de altura y un metro de diámetro.
Contratada por la Dirección Municipal de Planeación, la Escuela de Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional viene realizando talleres sobre espacio público en las diferentes comunas de la ciudad, con el objetivo de recoger insumos que permitan elaborar el anteproyecto del Plan Especial de Espacio Público. Este es complementario al Plan de Ordenamiento Territorial, POT, y tiene como meta recuperar el espacio público como elemento ordenador de la ciudad.
Han esperado este día desde hace muchos meses y finalmente se llegó el momento de conocer al bebé. Pero, como le sucede a la mayoría de nuevos padres, pocos tienen una idea clara de cómo será ese primer encuentro con su hijo.
Entrevistado ante las cámaras de algún noticiero, dijo un muchacho cuya casa había sido arrastrada por un alud de piedras: “Al principio oímos un ruidito y pensamos que era la rata”. Nótese que el damnificado no habló de “una” rata cualquiera y anónima, sino que, usando con nitidez y confianza el artículo “la”, le dio al roedor el estatus de cosa -casi persona- familiar y conocida. Pero realmente eso es lo que pasa en todas nuestras casas: a un lado de si se trata o no del más pulcro hogar, esas reinas de la alcantarilla terminan colándose a nuestros aposentos de vez en cuando, y poco después de su primera aparición -a la inesperada velocidad del rayo, por el patio o la cocina- la invasora de turno ya merece de la espantada y asqueada familia el tratamiento más natural: “¿Qiubo de la rata? ¿La han vuelto a ver?”
Los habitantes del barrio Colombia y las empresas allí asentadas han convivido durante 21 años con el centro de reciclaje de Actuar, donde los recicladores van a vender los materiales que se pueden recuperar, y en julio de este año empezó a funcionar el centro de acopio que la Secretaría de Medio Ambiente del municipio destina al mismo fin. Esto produjo algunos temores entre la comunidad, pues según relata Claudia González, directora ejecutiva del Comité Cívico del barrio, existen denuncias que afirman que los delincuentes se camuflan como recicladores para cometer ilícitos. También ha recibido quejas por la suciedad que la actividad de los recuperadores deja en algunas calles, particularmente la carrera 43F.