Con el anuncio de la Alcaldía de La Ceja de que está lista la gestión predial que le da paso a la etapa final de la construcción de la doble calzada hacia Rionegro, este municipio se suma a la transformación de la infraestructura vial del Oriente antioqueño, un proceso que contempla varias obras que están a punto de terminarse y otras que se encuentran ad portas de comenzar.
De acuerdo con el cronograma de la Secretaría de Infraestructura de La Ceja, la doble calzada, de 3,1 kilómetros, se entregaría en julio próximo y “se espera que genere beneficios directos en la movilidad, reduzca tiempos de desplazamiento y fortalezca la dinámica económica y social del territorio”.
A esta buena noticia, que beneficiaría a más de 280 mil habitantes de la subregión, se sumó el anuncio de que, después de cuatro años, las obras de la doble calzada El Tablazo – Llanogrande recibieron un nuevo impulso con el levantamiento de las vigas del puente sobre el río Negro.
El puente, de 20 metros de largo, hace parte de un tramo de la vía de doble calzada que conduce desde o hacia el aeropuerto José María Córdova, a la que le faltan apenas 320 metros para entrar en servicio pleno y que sería entregada también en julio de este año.
“Los buenos oficios de las administraciones locales para resolver los inconvenientes fueron fundamentales para que se puedan terminar las vías”.
En este caso, como en La Ceja, los buenos oficios de las administraciones locales para resolver los inconvenientes, fueron fundamentales para que se puedan terminar las vías en esta subregión que crece y se dinamiza cada día más y para la que están anunciadas grandes inversiones que la seguirán proyectando hacia el futuro.
Entre las más importantes se cuentan las que la Gobernación de Antioquia anunció a finales de febrero, en las que se invertirán 373 mil millones de pesos con el fin de mejorar la conectividad entre la subregión y el Valle de Aburrá.
Entre estas obras están la vía Llanogrande – Canadá, que conectará El Santuario, El Carmen, Canadá, Llanogrande y el Túnel de Oriente, con una inversión de 120 mil millones de pesos; la vía aeropuerto – Belén, en la que se invertirá el mismo monto; el intercambio vial Alto de Las Palmas, a la altura del Mall Indiana, que busca descongestionar este punto crítico para la movilidad de quienes usan este corredor para viajar hacia El Retiro, La Ceja o La Unión, y el puente Avenida de los Estudiantes, ubicado en Rionegro, en el que se invertirán 102 mil millones de pesos.
Y en medio de esta transformación de la infraestructura vial, tan necesaria y esperada, llega también el anuncio de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) de una inversión por 164 mil millones de pesos, en un año, para la optimización de la operación aérea y el mejoramiento de la experiencia del usuario en el José María Córdova.
Según la ANI, esta intervención permitirá pasar de 24 a 38 operaciones por hora y ampliará la
capacidad del aeropuerto de 11 a 17 millones de pasajeros al año. Este conjunto de obras muestra que el Oriente antioqueño es hoy más que una promesa. Es una realidad que debemos fortalecer entre todos de manera articulada y con la mira puesta en el futuro.





