¿Puede un bolso contar una historia? La marca colombiana Luna Vesper lo logra en sus prendas y accesorios. Esta es una nueva marca colombiana de marroquinería de autor que llegó a Medellín con Midnight, su primera colección en la que el diseño, la ilustración y el trabajo artesanal se encuentran para darle una nueva dimensión al bolso.
Midnight es una colección cuyas piezas complementan los atuendos. Se trata de 15 piezas elaboradas en cuero genuino colombiano y fabricadas localmente.
Cuentan los diseñadores que Midnight parte de una idea tan evocadora como la hora que le da nombre:
“La medianoche como ese momento en el que aparecen otras versiones de nosotros mismos, aquellas que quizá permanecen ocultas durante el día”.
La colección explora la dualidad entre la luz y la oscuridad, lo visible y lo íntimo. Esta mirada se traduce en accesorios concebidos para ir más allá de la funcionalidad.
“Cada bolso busca convertirse en una pieza con identidad propia y, al mismo tiempo, en un espacio para que quien lo lleva construya su propia narrativa. Es precisamente ahí donde Luna Vesper encuentra su sello particular: no diseñar para perseguir una tendencia, sino para crear objetos que puedan permanecer en el tiempo”, se relata en el concepto de esta colección.
La creativa

Detrás de la propuesta está la diseñadora Isel Pérez Montoya, directora creativa y parte de la familia fundadora de la marca. Su apuesta combina el lenguaje del diseño con la ilustración y los saberes de la manufactura colombiana, reivindicando el oficio artesanal como un elemento esencial de piezas pensadas para conservarse y acompañar distintas historias.
Así, Midnight propone una manera diferente de aproximarse a la marroquinería: elegir un bolso no solo por cómo se ve, sino por lo que representa. Son piezas que buscan acompañar la personalidad de quien las lleva y convertirse en parte de su universo, con una estética que apuesta por la autenticidad antes que por la moda pasajera.
Con esta primera colección, Luna Vesper también pone la mirada en el talento colombiano. Cada pieza es fabricada en Colombia mediante procesos de manufactura local, una decisión que conecta la propuesta contemporánea de la marca con el valor del trabajo artesanal y con la posibilidad de que desde Medellín se construyan propuestas de moda capaces de dialogar con escenarios internacionales sin perder sus raíces.





