Experiencias como la pérdida de un empleo o de un ser querido suelen impactar muy fuerte en la salud emocional y física de las personas.
No obstante, aquellas que cuentan con una red de apoyo, conformada por familiares cercanos y amigos, pueden superar con menores consecuencias esos momentos difíciles.
Para los científicos de la Clínica Mayo, en Estados Unidos, los buenos amigos aumentan la sensación de propósito de vida y permiten que las personas se sientan menos solas o aisladas.
5 amigos o 500. La diferencia, de acuerdo con los especialistas, no radica en el número sino en la calidad de las relaciones que se entablan.
Además, contribuyen a fortalecer la autoestima y la confianza en sí mismos e incluso pueden animar a hacer ejercicio y adoptar hábitos saludables.
De acuerdo con estudios de los Institutos Nacionales de la Salud, la agencia de investigación médica estadounidense, “tener relaciones sociales de distinto tipo podría ayudar a reducir el estrés y los riesgos relacionados con el corazón”.
Además, dichas conexiones servirían también para fortalecer el sistema inmunológico y contribuir a mejorar la actitud ante la vida, lo que redundaría en una mayor longevidad.





