La Constitución Política de Colombia, de 1991, estableció que la elección del presidente y vicepresidente de la República se realiza mediante un sistema de dos vueltas, con el objetivo de garantizar mayor legitimidad democrática.
El mecanismo se llama Regla del 50+1, y determina que en la primera votación un candidato podrá ser elegido solo si obtiene más del 50 % de los votos válidos en primera vuelta. Este porcentaje se calcula sobre la suma de todos los votos emitidos por las fórmulas presidenciales en contienda, además del voto en blanco.
En contraste, no se incluyen en esta contabilización los votos nulos ni las tarjetas no marcadas. En caso de que ninguna fórmula alcance esta mayoría absoluta, se realiza una segunda vuelta electoral, también conocida como balotaje, en la que participan los dos candidatos más votados.
“El objetivo es asegurar que el presidente elegido cuente con un apoyo robusto por parte del electorado, minimizando así la posibilidad de que alguien asuma el cargo con una mayoría precaria”, según se explica en la Gaceta del Senado de la República sobre el artículo 190 de la Constitución Política de Colombia.
Así, de la fórmula ganadora de la segunda vuelta serán declarados el presidente y vicepresidente de Colombia, en el caso de la elección que se llevará a cabo este 21 de junio, para un nuevo mandato de cuatro años que irá del 7 de agosto de 2026 al 7 de agosto de 2030.





