Por Juan Pablo Giraldo ([email protected])
En el fútbol, el talento rara vez es suficiente si no viene acompañado de estructura y cabeza fría. La Selección Colombia despierta en el país una pasión que desborda la racionalidad. El equipo ocupa la posición 13 del ranking FIFA y aquí hacemos un balance de lo que tiene para avanzar en la Copa del Mundo.
1. Talento: Colombia siempre ha sido una selección de toque, de gambetas y de juego bonito. Esto quedó en evidencia con la participación en el Mundial de Brasil 2014, Rusia 2018, y las Copas América de 2021 y 2024; en estas dos últimas ocasiones, Argentina se encargó de eliminar a “La Sele” en una y ganar la final de la última.
2. Alegría, amistad y folclor: el equipo se mantiene unido y la base está. Sus celebraciones conjuntas y las muestras de apoyo en el terreno de juego reflejan un sentimiento de familia, de equipo. “Entre el talento de Luis Díaz y un goleador de un mundial como James Rodríguez, existe un lazo fuerte que funciona como ancla para mantener cohesionada a la Selección”, resaltó Camilo Castellanos, periodista de DSports (DirecTV), invitado a compartir su análisis con Vivir en El Poblado, como una de las fortalezas de Colombia.
3. Respaldo estadístico: bajo la dirección de Néstor Lorenzo, a este equipo le sobran buenos números. La consolidación de un invicto histórico superior a los 25 partidos y los triunfos frente a potencias de primer nivel como Alemania y España, le otorgaron a este grupo una credibilidad internacional invaluable para blindar su confianza.
4. Poderío en la pelota quieta: la Selección entendió que no se debe depender únicamente de la elaboración por el piso. Hoy sobra efectividad en la táctica fija gracias a la magistral precisión de James Rodríguez y al contundente juego aéreo de los centrales y volantes, lo que se ha vuelto el arma predilecta para los encuentros apretados.
5. Jerarquía y roce en la élite: la plantilla actual brilla en las competencias de máxima exigencia. Al equipo le sobra experiencia competitiva, con jugadores calve asentados en las mejores ligas del mundo, aportando madurez y despliegue atlético que emparejan la balanza cuando el rival exige un rigor de nivel mundial.
Al final, la Selección Colombia es mucho más que once jugadores en la cancha. Si se equilibra el talento con la consciencia de trabajar desde la disciplina y el propósito colectivo, el camino hacia la gloria será cuestión de tiempo. El fútbol, para quien lo ve o lo practica, invita a unirse, dejar a un lado la polarización y a cultivar la alegría genuina para sembrar la esperanza y disfrutar de los triunfos de la tricolor frente a los mejores del mundo.






