Durante la temporada de fin de año, el Hospital San Vicente Fundación Medellín identificó tres tipos de emergencias que concentran una parte importante de las atenciones en sus servicios.
Se trata de las quemaduras por líquidos calientes, llama y pólvora, relacionadas con actividades domésticas y celebraciones; los accidentes de tránsito asociados a la falta de prevención y seguridad vial, así como a actividades asociadas al consumo de licor; y las consultas pediátricas por episodios de fiebre, infecciones respiratorias, caídas y deshidratación.
Estos motivos de consulta incentivan la necesidad de fortalecer la prevención, la supervisión y el autocuidado para garantizar celebraciones más seguras para niños y adultos.
Cada diciembre, el país entra en una dinámica marcada por reuniones familiares, viajes y preparaciones culinarias que incrementan los riesgos de emergencia, especialmente las quemaduras por líquidos calientes al cocinar buñuelos y otros alimentos festivos, así como las lesiones por llama y pólvora que continúan afectando a niños y adultos.
A este panorama se suman los traumatismos asociados a accidentes de tránsito, un fenómeno que preocupa a nivel global.
Aumento de quemaduras
La Unidad de Quemados del Hospital San Vicente Fundación Medellín, certificada como centro experto por la Sociedad Internacional para el Manejo de las Quemaduras (ISBI), atiende cada año cerca de 1.500 pacientes provenientes de distintos departamentos del país.
Aunque las quemaduras por líquidos calientes son la causa más frecuente durante todo el año, en diciembre aumentan las situaciones relacionadas con la temporada.
La preparación de alimentos con aceite caliente, el uso de pólvora, las velas encendidas cerca de materiales inflamables y las extensiones eléctricas defectuosas recalentadas por las decoraciones navideñas elevan el número de casos.
Durante estas semanas se incrementan los incidentes en el hogar y en actividades cotidianas. Se presentan cuando varias personas participan simultáneamente en la cocina, cuando los niños se acercan sin supervisión a recipientes calientes o cuando se manipulan líquidos a altas temperaturas en medio de reuniones familiares o con personas en estado de alicoramiento.

La institución recordó que la mayoría de estos eventos pueden evitarse con acciones sencillas como mantener a los menores alejados de la cocina, revisar la temperatura antes de servir y evitar cocinar después de consumir alcohol.
“Más del 90 % de las quemaduras que atendemos son prevenibles. Son eventos que ocurren en segundos, pero dejan consecuencias de por vida. Un sartén con el mango hacia afuera, una olla de agua caliente al alcance de un niño, una extensión defectuosa o una chispa de pólvora parecen situaciones cotidianas, pero pueden terminar en hospitalizaciones largas, cirugías complejas y secuelas permanentes”, señaló el doctor Hidalgo Vélez Sierra, líder de la Unidad de Quemados del Hospital San Vicente Fundación Medellín.
El Hospital San Vicente Fundación Medellín insistió en que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar emergencias durante la temporada de fin de año.
Muchas de las atenciones que aumentan en diciembre, como quemaduras, caídas, traumas y accidentes de tránsito, pueden reducirse con medidas simples, mayor supervisión y decisiones responsables.
La institución invitó a las familias a disfrutar las celebraciones con prudencia y a mantenerse atentas a cualquier signo de alarma, recordando que ningún festejo vale más que el bienestar y la vida de las personas.





