Aunque la comuna 14 no tendrá recortes de agua, por ahora, no significa que esté por fuera de la alerta, pues su abastecimiento depende, en su totalidad, del embalse de La Fe, que también provee el recurso hídrico a La Estrella, Sabaneta, Itagüí, Caldas, Envigado y sectores del sur y centro de Medellín.
Actualmente, La Fe se encuentra entre un 77 % y un 78 % de su nivel y dispone de unos 5,5 millones de metros cúbicos de volumen útil aprovechable, según el gerente de Acueducto y Alcantarillado de EPM, Santiago Wilches Yepes. No obstante, hay una alarma por lo que podría ocurrir si los caudales continúan bajando durante los próximos meses.
“Lo que antes estábamos viendo que podría ocurrir en febrero o marzo del 2027 ya se nos puede ir adelantando. El último ejercicio que estamos terminando esta semana nos da indicios de que en diciembre ya pueden empezar a tenerse déficits, particularmente en el embalse de La Fe”, explicó Wilches.
Lea también: Se reactivará el racionamiento de agua sectorizado en Medellín
Una parte fundamental del agua que llega a La Fe proviene de los ríos Buey y Piedras. EPM cuenta allí con concesiones cercanas a cuatro metros cúbicos por segundo entre ambas fuentes; el agua pasa al río Pantanillo y luego es bombeada hacia el embalse.
“En este momento tenemos los caudales más bajos históricamente en estos ríos. No podemos aprovechar los cuatro metros cúbicos concesionados porque los caudales están por debajo y, adicionalmente, tenemos que respetar un caudal ambiental hacia aguas abajo”, señaló el gerente.
El consumo asociado a la planta La Ayurá, que trata el agua proveniente de este sistema, ronda actualmente los cinco metros cúbicos por segundo. Para aliviar esa demanda, EPM plantea una reducción promedio de 70 litros diarios por usuario. Esa cifra es apenas una referencia: la meta real equivale a reducir cerca del 10 % del consumo habitual. Por eso, en establecimientos comerciales, empresas o inmuebles con consumos elevados, el ahorro esperado debe ser superior a 70 litros diarios.
El balance de los primeros cinco días muestra que el llamado sigue lejos de la meta: en La Fe se ahorraron 56 litros frente a una meta acumulada de 350. El mejor resultado fue el 3 de septiembre, con 25 litros; el día 5 no hubo ahorro.
Le puede interesar: Cómo proteger a los animales de compañía en los días de calor extremo
EPM no tiene ese dato separado para El Poblado. El seguimiento se hace por sistemas y circuitos de abastecimiento y no por las fronteras administrativas de las comunas. Aunque toda la comuna 14 depende de La Fe, no es posible determinar cuánto redujeron los habitantes su consumo.
Ese bajo nivel de ahorro abre otra pregunta: ¿qué herramientas tiene EPM frente a quienes continúen consumiendo como si nada estuviera ocurriendo?
“Hoy no tenemos los instrumentos que nos permitan hacer eso. Nosotros, como empresa prestadora, no podemos hacer sanciones. El ente que nos regula, la Comisión de Regulación de Agua Potable, es el que expide esa normatividad”, afirmó Wilches.
La regulación nacional sí contempla una herramienta económica para épocas de escasez. La Resolución CRA 1005 de 2024 creó un desincentivo al consumo excesivo: un valor adicional por cada metro cúbico utilizado por encima del consumo objetivo. No se trata jurídicamente de una multa y su aplicación solo comienza cuando la CRA expide una resolución de inicio, con información suministrada por el Ideam, y esta se publica en el Diario Oficial.
Le recomendamos leer: El Niño, “muy fuerte”: así estaría el clima en los próximos meses
Por eso, frente al deterioro de las condiciones hídricas y al bajo nivel de ahorro alcanzado hasta ahora, la empresa ya ha pedido al Gobierno herramientas adicionales: “Esperamos que no sea necesario tener multas, pero si esto sigue deteriorándose y se vuelve muy complicado, habrá que echar mano de esas normatividades”, agregó Wilches.

“Estamos en una situación crítica de fenómeno de El Niño. Esto difícilmente puede resolverlo una empresa porque no es un problema de infraestructura”: Santiago Wilches Yepes, gerente de Acueducto y Alcantarillado de EPM.
En propiedad horizontal
En El Poblado las administraciones de edificios y unidades residenciales también tienen margen para reducir consumos que no dependen directamente de lo que haga cada familia dentro de su apartamento.
“Las copropiedades tienen todo el asunto del aseo, en el cual yo creo que está el mayor consumo de agua potable: limpieza de zonas comunes, escalas, zonas de piscinas y entradas. Si alguien quiere tener un efecto importante, debe repensar cómo va a hacerlo”, recomendó Wilches.
Una manguera abierta durante diez minutos puede gastar cerca de 200 litros, casi tres veces la meta diaria propuesta para un usuario promedio de La Fe. Una ducha de diez minutos consume aproximadamente 120 litros; reducirla a tres minutos baja el gasto a 36 litros y representa un ahorro de 84.
Por ahora, la prioridad operativa está en Piedras Blancas y por eso allí comenzarán los cortes. La Fe será, en cambio, uno de los sistemas que EPM vigilará con más atención durante las próximas semanas. Para El Poblado, seguir por fuera del racionamiento dependerá también de cuánto logre bajar el consumo.
Ahorrar 70 litros sí se puede medir
Una ducha de 10 minutos consume cerca de 120 litros. Llevarla a tres minutos reduce el gasto a 36: son 84 litros menos. Una manguera abierta durante 10 minutos puede gastar 200 litros. En las copropiedades, EPM pide revisar fugas y sellos de tanques, evitar el lavado de zonas comunes con chorro continuo y regar jardines después de las 7:00 p. m., cuando se pierde menos agua por evaporación.





