Entre el 6 y el 11 de julio, el Valle de Aburrá tuvo días y noches más calientes de lo normal. Las estaciones del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá, SIATA, registraron temperaturas cercanas a las más altas que se han medido durante un mes de julio.
“Nos encontramos con temperaturas muy altas. En algunas horas se alcanzaron máximos históricos y, además, las temperaturas promedio estuvieron por encima de lo esperado. Tuvimos días cálidos y este patrón también se repitió durante las noches”, explicó Julián Sepúlveda, líder del equipo de meteorología del SIATA.
Durante las primeras dos semanas del mes, la temperatura estuvo entre dos y tres grados por encima de lo habitual. En el día, los termómetros marcaron entre 30 y 32 grados Celsius, mientras que el promedio histórico para esta época está cerca de los 25 grados.
Las noches tampoco refrescaron tanto como suele ocurrir. La temperatura promedio se acercó a los 23 grados, debido, entre otras razones, a que las nubes retuvieron parte del calor acumulado durante el día e impidieron que la superficie se enfriara con rapidez.
El calor disminuyó un poco durante el fin de semana del 11 al 13 de julio. Ese cambio ocurrió porque dos ondas del este pasaron por la región y trajeron más nubes, lo que redujo la cantidad de sol que llegaba directamente al suelo.
“Las dos ondas del este afectaron nuestra región, generaron mayor nubosidad y bajaron la radiación que llegaba a la superficie”, explicó Sepúlveda. Estas ondas son franjas de viento y humedad que se desplazan desde el océano Atlántico y pueden provocar nubes y lluvias a su paso.
El alivio, sin embargo, sería temporal. El SIATA espera que las temperaturas altas continúen durante el resto de julio, porque se están formando las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, que suele reducir las lluvias y favorecer días más despejados.
“La atmósfera ya está respondiendo al desarrollo del fenómeno ENSO. Hay menos lluvias y menos nubosidad, por lo que llega más radiación solar a la superficie. El resto de julio nos vamos a encontrar con temperaturas altas, siguiendo el patrón del principio del mes”, afirmó el meteorólogo.
La falta de lluvia ya se nota en los registros: hasta el 13 de julio, el SIATA solo había identificado dos eventos de precipitación de baja intensidad en el Valle de Aburrá. Esto significa que había llovido pocas veces y en cantidades menores a las acostumbradas.
Pese a ese panorama, el calor no elimina por completo la posibilidad de aguaceros. Cuando una onda del este llega cargada de humedad y se encuentra con las montañas del Valle de Aburrá, pueden formarse nubes de tormenta y producirse lluvias intensas en poco tiempo.
YA EMPEZARON LOS INCENDIOS
Cornare informó que, en menos de tres semanas, se han registrado 23 incendios en Concepción, El Peñol, Guatapé, Marinilla, Abejorral, Sonsón, San Vicente Ferrer, El Santuario y El Carmen de Viboral y las afectaciones se concentran sobre bosque nativo, rastrojo alto y bajo, pastos limpios, cultivos agrícolas y plantaciones forestales.




