El segundo foro de Vivir en Democracia, titulado Emociones, conciencias y derechos, se realizó el pasado viernes 24 de abril en la Universidad Católica de Oriente (UCO) como un espacio académico de reflexión y diálogo dirigido a estudiantes, profesores y comunidad académica.
Este encuentro hizo parte de la iniciativa editorial Vivir en Democracia de Vivir en El Poblado que promueve la reflexión ciudadana, el debate informado y la participación responsable en los asuntos públicos. Además, fomenta una conversación plural sobre el papel de la universidad en la vida democrática del país. La moderación estuvo a cargo de Carlos Salgado R., director editorial de Vivir en el Poblado y Vivir en Oriente.
En el diálogo participaron académicos de la Universidad Católica de Oriente: Magda Yolima Arias, decana de la Facultad de Ciencias Sociales; Omar Julián Álvarez, profesor de la Facultad de Teología y Humanidades; y Daniel Gómez, docente de la Facultad de Derecho. Sus intervenciones abordaron el impacto de la política en la vida cotidiana, los valores y creencias en la democracia colombiana de cara a las elecciones de 2026, y la relación entre democracia, ciudadanía y constitucionalismo.
Las voces
La decana Arias presentó resultados de una investigación basada en 236 datos de personas mayores de 36 años, enfocada en el impacto de la política en la vida cotidiana.
Arias explicó que “la política es una dimensión del ser humano” y destacó que esta no se limita al ejercicio electoral, sino que atraviesa las relaciones de poder y la interacción con otros.
La investigación evidenció que la política se ha convertido en un fenómeno emocional, donde predominan sentimientos como rabia, tristeza, frustración y angustia. Según la decana, la polarización ha afectado relaciones cercanas y comunitarias, al punto de que “la polarización política ha trascendido el debate público para fracturar las relaciones íntimas y comunitarias”.
Por su parte, Álvarez abordó la cultura política de cara a las elecciones de 2026, apoyado en datos de la Encuesta Mundial de Valores. Explicó que esta cultura está compuesta por valores, creencias y actitudes frente al sistema político, y advirtió que en Colombia existe una débil cultura democrática marcada por la desconfianza y la exclusión de temas políticos en espacios familiares.
Álvarez también señaló prácticas como el uso de discursos ‘polarizantes’ y la instrumentalización de escenarios religiosos en época electoral. En ese contexto, insistió en la necesidad de fortalecer el pensamiento crítico y el análisis de propuestas, promoviendo elecciones más informadas y respetuosas.
Finalmente, Gómez reflexionó sobre la democracia deliberativa y la participación ciudadana, incluyendo a poblaciones como las personas privadas de la libertad. Subrayó que “todos los grupos sociales deben tener la posibilidad de participar del debate democrático”, y advirtió sobre la importancia de evitar la exclusión en los espacios de diálogo político.





