Alguna vez lo dijimos aquí: hay algunos que comparan un año con un libro porque tiene páginas llenas de emociones, existe el hilo de una historia, hay tensión, conflicto, personajes que entran o salen y también finales convulsionados y felices. A través del tiempo, si miramos las culturas vemos que cada una ha ideado una forma de medir el tiempo y de establecer rituales que le permitan diferenciar las horas, realizar rituales, establecer en su mente un momento de inicio o final.
Cuando quedan casi menos de dos semanas para el cierre oficial del 2026, en esta casa editorial también miramos hacia atrás lo sucedido y después de hacerlo, queremos agradecer a ustedes, nuestros lectores, por habernos permitido completar nuestras ediciones y concluir con alegría y éxito nuestro aniversario treinta y cinco.
Fueron ustedes quienes nos recibieron en sus casas y trabajos. Fueron ustedes quienes nos siguieron en redes y en los canales digitales y quienes nos ayudaron a ampliar las conversaciones y preguntas sobre temas que consideramos fundamentales: los valores democráticos, las organizaciones de la sociedad civil, el hambre, el cuidado de la naturaleza, la salud mental, las vías finalizadas o inconclusas, las tragedias naturales, la gentrificación, la trata de personas, los líderes de barrio, los libros, los conciertos, las ferias y festivales, entre otros.

La vida, en sus manifestaciones diversas, pasó por aquí. Y como parte de ella también estuvo nuestro aniversario: uno que quisimos compartir con ustedes a través de un conversatorio con Jorge Franco en la Feria de Cultura y Libros de El Tesoro Parque Comercial y mediante una gala alegre en la que fueron protagonistas Los Cumbia Stars y la Orquesta Sinfónica de EAFIT.
A este aniversario también sumamos el renacimiento de Vivir con Sazón, el nacimiento de la separata Vivir en Democracia, la edición especial de noviembre, y la publicación de artículos a través del año que formularon preguntas sobre el futuro. A esto agregamos las preguntas y visiones de nuestros columnistas y colaboradores, quienes nos permitieron mirar la realidad a través de las posibilidades y soluciones.
Al mismo tiempo que cerramos el año nos alistamos para el 2026: uno donde habrá elecciones y Colombia tendrá la oportunidad de escoger a sus líderes. En este ciclo de doce meses que empieza también tendremos la oportunidad de exigir resultados a los líderes locales y cuyo mandato entrará en la recta final.
Será el momento de trabajar por Medellín, una ciudad que aunque avanza en soluciones aún no logra garantizar, por ejemplo, seguridad para sus niños y jóvenes y condiciones económicas dignas para todos. También será un año para preguntarnos: ¿qué vamos a aportar como ciudadanos y cómo vamos a mejorar en el manejo de las emociones propias y colectivas? Y es que en la vida las relaciones más armónicas y exitosas son las recíprocas.





