Por estos días en que el año 2025 se alista para apagarse, muchos lugares del mundo deciden encender luces. Es una forma de no dejarse ganar por la tristeza que producen los finales y de celebrar lo ganado durante todo lo que trae un año: pérdidas grandes o menores, enfermedades, quiebras económicas, renuncias a personas y trabajos, desilusiones o abandonos. En medio de todo eso y mucho más, las culturas han creado rituales para cerrar e iniciar un nuevo ciclo.
Y es así como llega la Navidad: un recuerdo del momento en que nació Jesús, el llamado hijo de Dios, según la tradición católica. Jesús, un judío revolucionario que trajo un mensaje basado en el amor, se convierte en el punto de partida de las fiestas de fin de año en este lado del mundo. Guiados por esta tradición, llegan los alumbrados de Medellín, unos de los más celebrados y esperados en Colombia. Y esto sucede gracias a la creatividad y generosidad que Empresas Públicas de Medellín, líder de estos alumbrados, ha fijado en estas luces que enciende cada año.

Un homenaje a Medellín y a los servicios públicos
En esta oportunidad, la gente que recorra los alumbrados 2025 apreciarán 25 mil figuras hechas a mano por “madres artesanas cabeza de hogar”. En total serán “8 millones de bombillas y manguera luminosa” que hacen parte del recorrido. Este trabajo creativo y logístico es posible gracias a un equipo de 440 personas del que hacen parte diseñadores gráficos, arquitectos, ingenieros, artesanos, soldadores, electricistas, montajistas y conductores.
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Ellos han sido los encargados de hacer realidad, junto con las mujeres artesanas, de dar vida a todas estas figuras que están inspiradas en dos motivos: los 350 años de fundación de Medellín y los 70 años de servicio de Empresas Públicas de Medellín. Un pesebre, mariposas, estrellas, los silleteros y elementos relacionados con Empresas Públicas podrán verse en este recorrido que llena de alegría a muchos y mueve la economía.
A partir de la década de los sesenta, los alumbrados de Medellín han ido avanzando en creatividad, cobertura y belleza hasta el punto que ya han sido incluido en la lista de luces decembrinas por ver en el mundo. Así como el árbol de Navidad gigante se enciende en el centro Rockefeller, en Nueva York, o las luces iluminan los Campos Elíseos, en París, muchos llegan a esta ciudad para ver sus luces.
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Aunque la alegría, la belleza y las oportunidades son los elementos predominantes en estos alumbrados y deberían ser los únicos elementos, Empresas Públicas de Medellín reportó algunas actos de vandalismo durante los días iniciales de estos alumbrados: gente que realizó daños o se llevó partes del material utilizado: en Cristo Rey, La Floresta, Plaza Botero, Paseo del Río, Primer Parque de Laureles y el corregimiento de San Antonio de Prado. Y también en el Pueblito Paisa.
Mientras Medellín se prepara para recibir a miles de turistas que llegan a ver las luces y a disfrutar, llega el tiempo también de que los locales recibamos con dignidad y respeto a los turistas. Y es que de eso se tratan también los alumbrados: que la alegría que se siente en el ambiente se convierta en un motivo de inspiración para iluminar a otros.





