El dolor de cuello se ha convertido en uno de los grandes males de la vida contemporánea. Jornadas extensas frente al computador, uso permanente del celular, teletrabajo sin ergonomía adecuada y altos
niveles de estrés han hecho que la cervicalgia (dolor localizado entre la base del cráneo y la parte superior de los hombros) sea cada vez más frecuente.
Lo que muchos consideran una molestia pasajera puede transformarse en un problema crónico que afecta la calidad de vida, limita el movimiento e incluso genera síntomas como hormigueo o corrientazos en las extremidades superiores.
En este contexto, el Centro de Especialistas en Alivio del Dolor (CEAD) se ha consolidado como una referencia en el manejo serio y estructurado del dolor crónico. La unidad abrió sus puertas en 2011, tras un año de trabajo previo, y en marzo cumple 15 años de funcionamiento.
Un equipo interdisciplinario
El CEAD cuenta con más de 19 especialistas (médicos en manejo del dolor, psiquiatras, expertos en rehabilitación física y deportiva y neurocirujanos) y atiende a más de 20.000 pacientes al año. Además, tiene convenios con algunas EPS y con la mayoría de las aseguradoras de medicina prepagada.
El camino no fue sencillo. Convertirse en un centro especializado implicó superar el desconocimiento dentro del propio gremio médico, ya que en muchos pénsum no existe una cátedra formal sobre manejo del dolor.
“No bastó con construir la clínica. Tuvimos que dar charlas, llegar a universidades, crear programas de educación de pregrado y posgrado, organizar eventos y participar en formación médica continua”, asegura el doctor Frantz Colimón Gómez, médico cirujano, especialista en dolor y cuidado paliativo y director de CEAD. Con el tiempo, el modelo ganó confianza.
Hoy, antes de pensar en cirugía, muchos especialistas remiten primero a valoración en el CEAD. Solo el 2 % de los pacientes termina necesitando tratamiento quirúrgico, una cifra que refleja el impacto de las alternativas mínimamente invasivas.
Tecnología en el tratamiento
El abordaje comienza con una evaluación rigurosa. La cervicalgia puede tener origen en alteraciones entre vértebras, discos o nervios, pero también en posturas viciadas, espasmos musculares y sobrecarga emocional. En la vida moderna, el estrés sostenido influye en la tensión del cuello y los hombros, por lo que el tratamiento no se limita al componente físico.
El manejo inicial suele ser conservador, con fisioterapia y manipulaciones especializadas. Si se requiere, se emplean técnicas mínimamente invasivas guiadas por imágenes (rayos X o ecografía) que permiten desinflamar con agujas delgadas y anestesia local, evitando cirugía abierta.
Posteriormente se trabaja en la recuperación muscular con fisioterapia de alta tecnología, campos magnéticos, láser y otras herramientas avanzadas. En casos específicos, se recurre a radiofrecuencia o neuromodulación para mejorar la percepción del dolor.
“El objetivo no es solo aliviar la molestia, sino recuperar funcionalidad y bienestar integral. Ignorar el dolor por meses, automedicarse o acudir a manipulaciones no reguladas son errores frecuentes que pueden agravar el cuadro. Un dolor que supera los dos meses o que se acompaña de hormigueo, debilidad o síntomas generales debe ser evaluado”, agrega el doctor Colimón.
En una era dominada por pantallas y presión constante, la cervicalgia se ha convertido en un problema moderno.
Sin embargo, con diagnóstico oportuno, evaluación especializada y un plan integral que atienda tanto el dolor físico como la carga emocional, es posible mejorar significativamente y evitar intervenciones innecesarias.
Agende su cita
El Centro de Especialistas en Alivio del Dolor está ubicado en la Avenida Las Palmas con la Loma de San Julián.
Para consulta se puede llamar al 604 444 1962 o escribir al WhatsApp 310 282 5033, o visitar la página web para conocer más de los más de 75 tratamientos disponibles para diferentes tipos de dolor.





