Desde hace casi 14 años, Miguel López espera la llegada de Vivir en El Poblado. Una vez recibe el periódico, lo entrega directamente a los suscriptores y a todo aquel que pregunta por él. El mismo cuidado y amabilidad que tiene en las distintas tareas de su trabajo, se ve reflejado a la hora de entregar cada edición. Así ha sido en las casi dos décadas y media que lleva en este sitio.
Una vez lo recibe, de parte de los mensajeros de Domilogística (empresa a la que agradecemos la entrega juiciosa de cada periódico en las porterías y puntos de distribución), él se encarga del resto. Y lo hace con alegría. Porque sabe que llevará noticias a personas que las necesitan para informarse, entretenerse o entender situaciones en el barrio.
En medio de la conversación y de los agradecimientos que recibe resalta el trabajo de Iván Vélez y José Castro, quienes también lo acompañan en los turnos de esta portería. A ellos se suman Kelly Moreno, Óscar Londoño y William Rendón, en las tareas de oficios varios y mantenimiento. Cada uno aporta a la distribución y a que el periódico llegue a cada familia, a cada apartamento.
De acuerdo con Juan Diego Betancur, encargado de distribución y preprensa de Vivir en El Poblado, y de la gente de Domilogística, actualmente hay 1.207 puntos de entrega en unidades residenciales en El Poblado y límites con Envigado. A ellos se suman otros lugares valiosos que tienen otros fines.
La lectura de este periódico es posible gracias al trabajo en equipo de una cadena de personas, de la que hacen parte las personas de las unidades residenciales. Por eso, les decimos gracias, de corazón, a todo el equipo de Casteloblanco y esperamos reconocer el aporte de otras unidades





