La canciller destacó que el diálogo presidencial se dio en “un momento muy complejo y en el marco del orden internacional que no habíamos vivido en décadas en el mundo”. Aseguró, además, que “el trabajo apenas comienza”.
En este contexto, la ministra señaló que el Gobierno ha insistido en “actuar con cabeza fría, con voz propia y responsabilidad global, manteniendo un justo balance entre uno, el avance y los intereses nacionales colombianos, y segundo, una acomodación pragmática de los intereses de EE. UU. y otros socios por medio de diálogos constructivos y siempre en pie de igualdad”.
Afirmó que el contacto entre los mandatarios fue el resultado de “los incesantes esfuerzos de esta cancillería y de todo el gobierno colombiano de abrir canales de comunicación con la administración Trump, aún en los momentos de mayor tensión”.
Durante su intervención, la canciller Villavicencio indicó que en el último semestre sostuvo “más de seis reuniones con el encargado de negocios de Estados Unidos, señor John McNamara, y su equipo”, y destacó también el trabajo del embajador de Colombia en Washington, D. C., Daniel García-Peña, y de la misión diplomática ante ese país.
Al referirse a los pasos a seguir, explicó que el objetivo del ministerio de Relaciones Exteriores será “poner por delante los intereses nacionales de Colombia”, y que la reanudación del diálogo con la administración estadounidense se traduce en demostrar, “sustentada en evidencia, las acciones exitosas tomadas por el gobierno colombiano para combatir el problema de las drogas y otros asuntos de seguridad”.
Resaltó el compromiso de Colombia para transmitir a la administración Trump información verídica y sustentada en evidencia sobre las acciones exitosas tomadas por el Gobierno para atacar el tráfico de drogas: “Tenemos un interés particular en demostrar que la aproximación colombiana a estos problemas es exitosa y que avanza los intereses conjuntos de Colombia y de EE. UU. Esperamos que el diálogo sobre estos temas lleve a una reconsideración de decisiones punitivas pasadas, como la descertificación de Colombia“.
De la misma manera, la canciller reveló que el presidente Petro le reiterará a Trump la preocupación colombiana por la situación en Venezuela, y ofrecerá los buenos oficios del país para que esta no resulte en impactos indeseados para la región, incluyendo a Estados Unidos. “Es de nuestro interés que la situación interna del país vecino sea de orden y prosperidad“, dijo.
La ministra hizo un llamado a la unidad nacional: “En las semanas que siguen, todos tendremos un rol que asumir para que los diálogos en curso con EE. UU. sean exitosos. Este gobierno actuará con la máxima responsabilidad para poner a Colombia primero. Esperamos lo mismo de figuras políticas, medios de comunicación y ciudadanía“, concluyó la funcionaria.
Intermediación del senador Rand Paul de EE. UU.
Entre tanto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, reveló que el congresista republicano Rand Paul, senador de EE. UU. por el estado de Kentucky y médico de profesión, jugó un papel fundamental en la comunicación con Trump, pues fue él quien convenció al mandatario estadounidense de que aceptara una llamada de su homólogo colombiano.
También, el jefe de Estado detalló que la embajada de Estados Unidos en Colombia facilitó la logística para concretar la comunicación y dispuso un teléfono especial en Casa de Nariño para que ambos presidentes pudieran hablar.
Igualmente, para el mandatario, la comunicación con el presidente de EE. UU. fue posible gracias a un metódico y acertado trabajo diplomático, liderado por el embajador de Colombia en Washington, Daniel García-Peña, y todo su equipo consular.





