El endurecimiento de las medidas comerciales entre Colombia y Ecuador empieza a prender alertas en Antioquia. A una semana de que entren en vigor los nuevos aranceles definidos por el Gobierno colombiano, Fenalco Antioquia advirtió que el departamento quedará especialmente expuesto por el peso que tienen, dentro de su canasta importadora desde Ecuador, productos de consumo masivo y bienes usados por el sector constructor.
Según el análisis de la Federación, el riesgo para el departamento no es marginal. Aunque las compras antioqueñas desde Ecuador han mostrado una reducción frente a años anteriores, Antioquia sigue concentrando una participación importante dentro del total nacional. Además, cerca del 85 % de su canasta importadora ecuatoriana quedaría sujeta al nuevo arancel, con afectación sobre bienes que el año pasado superaron los 168 millones de dólares FOB.
El primer frente de impacto está en la construcción. El principal producto importado hacia Antioquia desde Ecuador son los tableros OSB, que representan 39,8 % de esa canasta, con compras superiores a 67 millones de dólares. El segundo foco está en los alimentos: los productos de mar, en especial el atún, con una participación del 31,7 %, equivalente a más de 53 millones de dólares.
La preocupación gremial apunta a que el nuevo costo arancelario termine trasladándose a precios. Ahí el atún aparece como uno de los bienes más sensibles, justo en un contexto en el que la inflación anual del país se ubicó en 5,29 % en febrero de 2026 y la división de alimentos y bebidas no alcohólicas estuvo por encima del promedio mensual.
Si ese traslado se confirma, Antioquia podría sentir un doble efecto: mayores costos en productos de consumo frecuente y presiones sobre insumos de construcción. Para Fenalco, el reto no será solo comercial, sino de capacidad de ajuste de cadenas, supermercados y formatos de descuento que tendrían que buscar proveedores alternativos para sostener precios y proteger márgenes.





