Sentirse parte del barrio, compartir con sus habitantes y conocer su historia. Ese es el “nuevo lujo” que promueve una iniciativa de turismo comunitario en El Garabato, un sector de El Poblado que busca construir una relación más cercana entre visitantes y comunidad.
En una ciudad donde el crecimiento turístico plantea preguntas sobre la relación entre visitantes y comunidades, el Garabato quiere contar una historia distinta. Allí, una iniciativa familiar impulsa un desarrollo hotelero cuyo concepto de lujo se aleja del mármol, el oro y los acabados suntuosos para poner en el centro algo menos tangible: la autenticidad de la vida cotidiana, la memoria y el sentido de pertenencia.
“El lujo es ser del barrio”, afirma John Wilmar Loaiza Muñoz, director de Casa Garabato, desde donde se gestó el nuevo desarrollo turístico que tendrá este barrio de la Comuna 14.
“Queremos que el futuro edificio no sea un espacio aislado de su entorno, sino un lugar donde los habitantes puedan reunirse, conversar, compartir actividades y relacionarse con personas de otros sectores”, añade.
El nuevo hotel boutique o de lujo que se construirá fue diseñado por el arquitecto Laureano Nano Forero, y contempla espacios comunes en cada piso, además de áreas privadas para los huéspedes.
No obstante, esta propuesta se centra en que sea un lugar “conectado con su entorno”. Se trata de una arquitectura que dialogue con las características del sector.
Forero explicó que, antes de diseñar, es necesario conocer la historia, los materiales, las costumbres y las formas de habitar de cada comunidad. En este caso, la propuesta contempla el uso de materiales familiares para el barrio, como el ladrillo, y que sea una construcción que resulte cercana y accesible para sus habitantes.
“Un edificio debe ser reconocido y querido por la comunidad que lo rodea”, considera Nano Forero.
Este nuevo proyecto turístico en El Garabato está previsto para comienzos de 2029, y no se plantea como una vivienda turística convencional.
La participación local es otro de los componentes de la iniciativa. Desde Casa Garabato se está convocando a los habitantes del barrio para que se vinculen a las actividades y oportunidades de trabajo que surjan durante el desarrollo y funcionamiento del proyecto.
“Pensamos la vida de barrio como patrimonio; por eso este proyecto se ha construido junto a niños, jóvenes, adultos mayores y emprendedores de El Garabato”, concluye John Wilmar Loaiza Muñoz.
La apuesta es que, más que alojarse en un lugar, quienes lleguen al sector puedan sentirse parte de una comunidad.





