Como insumo para los próximos debates de la revisión de Plan de Ordenamiento Territorial que se vivirán en el Concejo de Envigado, la Secretaría de Medio Ambiente de este municipio incluyó, por primera vez, consideraciones tendientes a la disminución de la contaminación lumínica.
“Llevamos dos años estudiando el tema, estamos apenas empezando. La idea es avanzar más, conociendo experiencias internacionales, formando expertos locales y estudiando nuestras particularidades para que, en un futuro cercano, nos permita proponer una normatividad específica para Envigado”, explicó Beatriz Lema, titular de la mencionada cartera.
1.294 especies silvestres registradas en la zona urbana envigadeña.
Dentro de esa senda, se cumplió el X Simposio de Área Protegidas de Envigado, que contó con expertos europeos y chilenos en contaminación lumínica, quienes han venido compartiendo su saber con las autoridades ambientales locales. Consecuencia de ello, Envigado espera implementar en breve un programa académico respaldado por la Unión Europea, bajo el modelo VET Ecolume y respaldado por la organización ICLEI.
Jorge Pérez Osorio, administrador ambiental de la Secretaría, es uno de los primeros funcionarios en recibir formación al respecto. Explicó que “asociamos la luz nocturna con la seguridad, pero su exceso afecta flora, fauna y salud humana a distintos niveles. Hay que optimizar para no dañar la seguridad, ni la actividad económica ni al medio ambiente”.
Juan Pablo Valenzano, de la Fundación Cielos de Chile, comentó durante dicho simposio sobre la experiencia de su país, el primero en contar con una legislación específica, para su zona norte en 1999, la cual, desde octubre de 2024, se amplió para todo el territorio nacional, con un plazo de transición de cinco años. “La norma pide, por ejemplo, pasar hacia luces más cálidas, no tan altas y que apunten hacia abajo, principalmente. No se trata de un retroceso tecnológico; hoy tenemos luminarias tan o más eficientes como las LED blancas, pero que aminoran el impacto ambiental”.

34 % del área urbana de Envigado es verde (unas 529 ha; 22 m² por habitante).
La abogada Hilda Henao, directora de la organización socioambiental envigadeña Ecohumedales, celebró este nuevo enfoque ambiental en el municipio y aseguró que se pueden dar ya los primeros pasos prácticos. “Hay urbanizaciones que ni siquiera iluminan su edificio, apuntan luz blanca hacia predios vecinos y zonas verdes, como el humedal del Trianón, que es área urbana protegida”.
También indicó que se podría aprovechar la intervención proyectada para los parques El Mirador y Las Ilusiones, en el sur de Envigado, “para poner luminarias de nueva generación, a baja altura, ojalá a la cintura o que no supere las copas de los árboles más bajitos”.
DEMASIADA LUZ
La contaminación lumínica corresponde al uso excesivo e inadecuado de iluminación artificial durante la noche, generada principalmente por un alumbrado público sobredimensionado, una iluminación ornamental intensa, además de publicidad y fachadas iluminadas. Existen cuatro tipos de esta contaminación: brillo en el cielo (reduce la oscuridad natural), intrusión lumínica (luz que invade hábitats, incluidos los residenciales), deslumbramiento (encandilamientos a animales y personas) y sobre iluminación (consumo innecesario de energía). Esta condición ambiental termina afectando a la flora (impacta la floración y el crecimiento), a la fauna (desorienta aves y murciélagos, reduce la presencia de insectos y altera sus ciclos reproductivos) y la salud humana (baja la calidad del sueño y reduce la producción de melatonina; por acumulación, puede llegar a generar fatiga y estrés crónico).





