“Medellín cerró una conversación sobre el futuro del capital en Colombia”, afirmó Daniel Toro, CEO de LinkU Ventures.
Concluyó el LinkU Capital Summit, después de dos jornadas dedicadas a analizar cómo se mueve el capital en América Latina y qué oportunidades tiene Colombia para atraer nuevas inversiones. El encuentro reunió a más de 40 expertos, inversionistas, representantes de family offices, gestores de fondos y emprendedores en el Country Club Ejecutivos, con el propósito de conectar a quienes administran capital con proyectos y oportunidades concretas.
La conversación abordó seis grandes clases de activos: bienes raíces; venture capital y private equity; renta fija y variable; activos alternativos; cripto y activos digitales; y los llamados passion assets, que incluyen sectores como el arte, el cine, la música y el deporte. Más allá de cada categoría, los participantes analizaron el efecto de las tasas de interés, el comportamiento de las monedas, la inflación, la geopolítica, la tecnología y los cambios regulatorios en las decisiones de inversión.
Uno de los principales objetivos fue identificar qué condiciones necesita Colombia para resultar atractiva en un escenario internacional más selectivo. En ese contexto, la organización señaló un potencial de inversión de al menos USD 50 millones hacia Colombia, con la expectativa de que parte de ese capital pueda encontrar en Medellín y en otras regiones del país proyectos con capacidad de crecer y generar valor.
El encuentro también puso en evidencia el papel que busca desempeñar Medellín como punto de conexión entre inversionistas, emprendedores, fondos, family offices y proyectos. La ciudad cuenta con un ecosistema empresarial y de innovación que, de acuerdo con la organización, facilita el encuentro entre quienes tienen capital y quienes buscan financiación para desarrollar nuevas oportunidades.
Así, el principal resultado del LinkU Capital Summit no fue únicamente hablar de mercados o de alternativas de inversión, sino propiciar conexiones que puedan convertirse en negocios. El reto que queda después de estas dos jornadas es llevar esas conversaciones del escenario de encuentro a proyectos concretos y lograr que el capital identificado encuentre oportunidades de crecimiento en Colombia.





