Entre el 1 de diciembre de 2025 y el 17 de enero de 2026, el número de personas lesionadas por pólvora en Antioquia llegó a 204, según cifras confirmadas por la Gobernación de Antioquia y publicadas en Vivir en Oriente.
Restando los 17 días de enero de este año, los municipios del Oriente antioqueño aportaron a esa lamentable cifra 27 víctimas, entre las cuales se contó, en un solo día, a nueve menores de 14 años que en su mayoría no estaban manipulando artefactos con pólvora, sino que observaban lo que otros hacían, según lo reportó la entonces secretaria de Salud e Inclusión Social de Antioquia, Marta Cecilia Ramírez Orrego.
La que para muchos es una época de recuerdos felices, de fiesta y de compartir en familia y amigos, para esos menores y para todas las víctimas de accidentes con pólvora y sus seres queridos es una tragedia que seguramente los dejó marcados de por vida.
Entre las víctimas hay personas con mutilaciones parciales o totales en las manos, lesiones oculares que les afectaron su visión o quemaduras que aún hoy están en proceso de sanar por completo.
Ante esta realidad, mandatarios y representantes de los 23 municipios del Oriente antioqueño, con el auspicio de la Gobernación, decidieron formar un frente común en contra del uso de la pólvora con el objetivo de lograr “cero quemados” durante la temporada de fin de año que se aproxima.
El pasado 22 de septiembre, durante el Encuentro Subregional del Comité Departamental de Pólvora, que se llevó a cabo en Rionegro, firmaron el Pacto Intermunicipal contra la Pólvora que busca fortalecer acciones de prevención, vigilancia, control y atención frente al uso de la pólvora y artículos pirotécnicos.
“En el Oriente antioqueño tenemos una cultura de uso indiscriminado de pólvora, y eso implica un gran riesgo para las personas, y también para nuestros animales”, dijo en el momento de la firma el alcalde de Rionegro, Jorge Rivas.
Y a renglón seguido declaró el compromiso de los mandatarios de la subregión en lo que denominó “una batalla” contra los expendedores de pólvora, las personas involucradas en su producción y distribución, así como contra aquellos que hacen uso de este material.
El foco estará en la protección de niños, niñas y adolescentes y contempla sanciones de tipo administrativo, así como acciones para proteger también la fauna y la flora, pues otra de las preocupaciones, con la amenaza de la sequía por El Niño, es que el uso de pólvora y globos de mecha desate conflagraciones en esta zona del departamento.
Desde Vivir en Oriente queremos aportar al tema de la prevención y es por eso que hacemos un llamado a celebrar con responsabilidad, sin pólvora. Así no solo protegemos a los menores de edad, los animales de compañía y el medio ambiente, sino que podremos tener unas fiestas en las que las explosiones no sean protagonistas.




