El Ideam informó que las condiciones del fenómeno de El Niño ya están presentes en el océano Pacífico y en la atmósfera, con una probabilidad superior al 95 % de fortalecerse durante el segundo semestre de 2026.
Aunque suele decirse “viene El Niño”, el nombre técnico completo es ENSO, una sigla en inglés que significa El Niño-Oscilación del Sur y que describe una relación natural entre el océano Pacífico y la atmósfera, capaz de alterar las lluvias, las temperaturas y los vientos en varias regiones del mundo.
Según explicó el Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (Siata), El Niño es una de las fases de ese ciclo climático: ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico tropical se calientan más de lo normal y ese aumento de temperatura cambia la forma como se mueven las nubes, los vientos y la lluvia.
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Daniel Ruiz Carrascal, coordinador general de Siata, del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, explicó que el cambio de vigilancia a advertencia significa que el fenómeno ya empezó a mostrar señales claras. “¿Esto qué quiere decir? Que en términos generales y de manera colectiva, el sistema acoplado océano-atmósfera en el océano Pacífico tropical ya está experimentando condiciones El Niño”, señaló.
En palabras más simples, ese “sistema acoplado océano-atmósfera” es la manera como el mar y el aire se afectan mutuamente: cuando el océano se calienta más de lo habitual, también cambia el comportamiento del aire que está sobre él y eso termina influyendo en el clima de países como Colombia.
Categoría de El Niño sería “muy fuerte”, según el Ideam
Según el Siata, El Niño se irá fortaleciendo de manera gradual durante los próximos meses y alcanzaría su punto más fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
“El océano se irá calentando progresivamente y alcanzará un pico máximo que se pronostica para aproximadamente el trimestre noviembre, diciembre y enero. Se espera que El Niño persista hasta finales del trimestre diciembre, enero y febrero”, explicó Ruiz Carrascal.
Uno de los datos que más preocupa es la posible intensidad del fenómeno, pues el Ideam indicó que existe una probabilidad del 63 % de que alcance la categoría de “muy fuerte”.
Esa categoría se define cuando la temperatura superficial del mar supera en más de 2,0 °C sus valores normales, una diferencia que puede parecer pequeña, pero que en el clima global tiene efectos importantes sobre la lluvia, el calor y la disponibilidad de agua.
Ruiz Carrascal recordó que El Niño se clasifica en cuatro niveles: débil, moderado, fuerte y muy fuerte. “Las mayores probabilidades son para un Niño moderado, un Niño fuerte o un Niño muy fuerte. Específicamente para este último, el Niño muy fuerte, se tiene una probabilidad al presente de materialización del 63 %”, afirmó.
Para Colombia, El Niño suele estar asociado con dos efectos principales: llueve menos de lo normal y suben las temperaturas medias, aunque eso no significa que desaparezcan por completo los aguaceros.
En el Valle de Aburrá, el Siata espera que los cambios más notorios se sientan entre diciembre de 2026 y mayo de 2027, con una reducción en los acumulados de lluvia y un aumento en las temperaturas medias.
El Ideam advirtió que el aumento de temperatura puede incrementar la evapotranspiración, un término técnico que se refiere al agua que se pierde cuando se evapora desde el suelo, los ríos, las quebradas y las plantas por efecto del calor.
Con menos lluvia y más calor, también podrían bajar progresivamente los caudales de ríos y quebradas, disminuir los niveles de embalses y aumentar la presión sobre el agua para consumo humano, actividades agropecuarias y generación de energía.
En el Valle de Aburrá, esas condiciones secas también pueden elevar el riesgo de incendios de cobertura vegetal, es decir, quemas o incendios en zonas con pastos, matorrales o bosques, especialmente cuando se combinan altas temperaturas, vegetación seca y acciones humanas imprudentes.
Acciones cotidianas que marcan la diferencia
La vida en casa también sentirá el cambio: más calor puede llevar a usar con más frecuencia ventiladores, aires acondicionados, neveras y lavadoras, lo que exige un consumo más consciente de agua y energía.
Natalia Flórez, directora de Talento Humano y Sostenibilidad en Haceb, señaló que la adaptación también empieza en los hogares. “Cuando una familia optimiza el uso de su nevera, programa mejor sus lavados o utiliza de forma eficiente su aire acondicionado, no solo está reduciendo su consumo: está aportando a un sistema energético más equilibrado y a un entorno más resiliente frente al cambio climático. Es en esa suma de pequeñas acciones donde se generan transformaciones reales y sostenibles en el tiempo”.
Entre las recomendaciones para los hogares están abrir la nevera solo cuando sea necesario, no guardar alimentos calientes, lavar con cargas completas, usar agua fría cuando sea posible, limpiar los filtros del aire acondicionado y desconectar los equipos que no estén en uso.
Recomendaciones de EPM
- Planchado eficiente: Planche una sola vez por semana una buena cantidad de ropa. Trata de elegir telas que no necesiten planchado.
- Evite el consumo “vampiro”: Desconecte cargadores de celular y electrodomésticos que no esté usando para evitar pérdidas innecesarias de energía.
- Seguridad en la instalación: Evite sobrecargar tomacorrientes con contactos múltiples o extensiones permanentes para prevenir cortocircuitos.
2. Iluminación y lavado de ropa
- Optimice la luz natural: Aproveche al máximo la luz solar, limpie las lámparas y bombillos con frecuencia y elija paredes y techos de colores claros para reflejar mejor la luz.
- Lavado inteligente: Utilice la lavadora siempre con la carga completa para maximizar el uso de la energía en cada ciclo.
- Tecnología LED: Sustituya los focos tradicionales por bombillos LED de bajo consumo de energía.
3. Eficiencia en la cocina y la nevera
- Manejo de alimentos: Deje enfriar los alimentos antes de guardarlos y mantenga siempre los líquidos en recipientes tapados. Tenga presente que la apertura frecuente de la nevera puede aumentar el consumo de energía eléctrica.
- Cocción optimizada: Cocine con ollas tapadas, de fondo plano y preferiblemente use la olla a presión para reducir tiempos en la preparación de los alimentos.
- Ubicación de la nevera: Colóquela lejos de fuentes de calor (estufa o sol) y a una distancia prudente de la pared de la cocina.
- El horno, con cuidado: Use con prudencia el horno eléctrico. Un solo horno utilizado una hora diaria, durante 30 días, puede llegar a consumir la misma energía que 22 bombillos encendidos durante todo ese tiempo.
CONSUMO DE LOS ELECTRODOMÉSTICOS
–Consumo alto: calor: Incluye electrodomésticos que requieren gran potencia para generar calor, como el horno o la plancha para la ropa y el cabello.
–Consumo medio: movimiento: Son electrodomésticos que funcionan mediante motores y generan movimiento, entre ellos: lavadora, ventilador y licuadora.
–Consumo bajo: electrónicos: Dispositivos con control remoto o pilotos luminosos que operan con pocos vatios de potencia. Ejemplo: consolas, equipos de sonido y TV.




