Medellín vuelve a sentarse con tiempo. La mesa se extiende, los platos llegan en secuencia y el servicio recupera su lugar como parte esencial de la experiencia. En su versión número 28, Medellín Gourmet reúne a 150 restaurantes, para vivir la cocina como un “relato que empieza en la entrada, se despliega en dos platos fuertes y cierra en el postre, acompañado por una selección de bebidas pensada para sostener el ritmo de la comida”.
Cada menú para compartir (disponible en categorías de $89.000, $119.000, $159.000 y $209.000) propone un recorrido completo: dos tés Hatsu, dos cervezas Heineken, un café Tostao y una Hatsu Water. En la categoría más alta ($209.000), el vino entra en la conversación con dos copas de Viña Tarapacá Reserva, y la posibilidad de llevar la experiencia a botella completa con un upgrade por solo $80.000.


Pero lo que sostiene a Medellín Gourmet no es solo el menú. Es la curaduría.
“Hay una selección consciente de lugares y propuestas que permite leer, en conjunto, un momento de la cocina local”, expresa Jorge Gómez Ch., CEO de País Gourmet.
La versión número 28 cuenta con el patrocinio de Hatsu, Heineken, Tostao, Viña Tarapacá, Dislicores, US Meat, American Eagle, G-Star RAW, Estelar Medellín y Chevrolet, y el apoyo de Intelecto, Vivir en El Poblado y Cámara Lúcida.





