Hoy, cuando la salud reproductiva hace parte del bienestar integral, hablar de fertilidad se ha vuelto vital. La caída de la natalidad, el aplazamiento de la paternidad y la corresponsabilidad de la pareja -no solo de la mujer- plantean decisiones más conscientes y nuevas preguntas para quienes desean tener hijos.
En Medellín, esta conversación abre caminos. Las personas buscan ser padres entendiendo sus condiciones, tiempos y posibilidades. En ese escenario aparece el Centro de Fertilidad del Tesoro (Ferttes), como un aliado que acompaña este proceso desde la ciencia, la experiencia y la empatía.
“El empoderamiento de la mujer empezó… con las pastillas anticonceptivas”, recuerda Germán Raigosa, fundador y director médico de Ferttes. Pero la biología no negocia: “después de los 30 años… las condiciones para reproducirse comienzan a declinar… y después de los 40 hay mayor dificultad. Hoy llegan mujeres buscando su primer embarazo a edades mayores y otras, más jóvenes, consultan por alternativas para preservar su fertilidad”.
Ahí entra un avance clave. Para la doctora Juliana Tamayo, “el invento de este siglo… es la congelación de óvulos”, porque permite “detener el tiempo” y ampliar posibilidades cuando la vida profesional y personal empuja a postergar.
En Ferttes, el punto de partida es un enfoque integral que reconoce la salud reproductiva como un compromiso tanto femenino como masculino. Como explica la doctora Laura Mendoza, “el proceso de fertilidad es cincuenta-cincuenta”; el factor masculino representa casi la mitad de las causas y requiere evaluación física, hormonal y especializada. “Aquí nos tenemos que poner la camiseta los dos”, concluye.
Este camino no solo involucra la salud física, también la mental y emocional. Por eso, Ferttes integra el acompañamiento psicológico como parte del proceso, entendiendo que estos tratamientos “generan un nivel de ansiedad importante”, como
2012, el año en el que la criopreservación de óvulos dejó de considerarse experimental y se consolidó como una alternativa médica válida.
advierte el doctor Felipe Vélez, y exigen aterrizar expectativas: “esto no es un tema de bebés hechos a la carta”. Por eso, el profesionalismo, la comunicación clara y la empatía de los especialistas se vuelven medicina.
Las opciones para formar una familia
En Ferttes, cada historia se aborda según las necesidades de los pacientes, con un portafolio que incluye consulta en fertilidad femenina y masculina, fertilización in vitro, inseminación artificial, criopreservación de óvulos y espermatozoides, estudios genéticos embrionarios y acompañamiento psicológico permanente.
También orientan a parejas homoparentales, madres o padres solteros y a quienes desean preservar su fertilidad. Más que procedimientos, ofrecen experiencia respaldada por la ciencia y la ética, junto con un acompañamiento empático para convertir el deseo de formar una familia en un proyecto posible y responsable.
Ferttes cuenta con un equipo de profesionales expertos en fertilidad, con más de 30 años de experiencia, que acompaña cada proceso desde la ciencia, el respeto y la empatía a quienes desean formar una familia.





