Este partido hizo parte del Champions Tour del club estadounidense y marcó la primera vez que Lionel Messi jugó en Colombia con un club, después de 13 años de su última visita al país.
Un promedio de 40.000 personas asistieron al encuentro. Más del 60 % llegaron desde ciudades fuera de Medellín o desde el exterior, lo que generó una derrama económica cercana a los 6 millones de dólares en un periodo de tres días.
Además, los entornos del estadio Atanasio Girardot y el Parque de Banderas se consolidaron como espacios de encuentro ciudadano, recreación y disfrute familiar, con actividades deportivas, culturales y de entretenimiento.
Para quienes vivieron la experiencia del encuentro deportivo, entre estos, niñas y niños invitados por la Administración Distrital, significó un momento inspirador que fortaleció sus sueños y su vínculo con el deporte.
Estos espacios permitieron el fortalecimiento de conocimientos y habilidades deportivas, de modo que los grandes eventos también dejan aprendizajes en la niñez de la ciudad.





