La Feria Nacional Café de Altura propone redescubrir una tradición que ha marcado la historia de los antioqueños, la cafetera.
Se celebrará el 29 y 30 de noviembre en varios lugares del municipio de Concordia, rindiendo homenaje al trabajo silencioso de los caficultores, a las manos que siembran, recolectan, seleccionan y transforman el grano que representa a Colombia en el mundo.
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Para Lina Marcela Aguilar, secretaria de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Concordia, esta feria es un espacio en el que se reconoce el talento de los productores antioqueños, “impulsando la innovación, fortaleciendo el turismo y valorando profundamente el papel de la mujer y la juventud en la caficultura”.
¿Qué se hará?
Durante los dos días, los visitantes a Concordia, Antioquia, podrán recorrer sus fincas cafeteras, disfrutar de su hermoso paisaje, ser testigos de la creación repentina de las trovas que narran con humor la vida campesina, disfrutar de la música del municipio, catar cafés con perfiles únicos, descubrir nuevas marcas y presenciar competencias cafeteras.
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Esta feria reunirá a 50 marcas de café de 20 municipios, a expertos de la cadena productiva y a visitantes de todo el país, en un escenario que combina conocimiento, tradición, competencia y cultura.
Cabe destacar que este encuentro, que se realiza hace 15 años , se ha convertido en un símbolo de identidad para el municipio y en un escenario que proyecta al país la excelencia del café que nace entre sus montañas.
El café de Concordia
Concordia se ha forjado alrededor del café. Sus 6.800 hectáreas cultivadas, sus más de 2.500 fincas cafeteras y su tradición de hace más de un siglo convierten este territorio en una joya cafetera y turística del departamento y a esta feria en una travesía al corazón del café colombiano.
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Cuenta Alexandra Herrera, la alcaldesa, que en Concordia todos los habitantes se mueven en torno al café, “los niños crecen aprendiendo de la cultura cafetera, aprender sobre la siembra, cosecha y recolección; hace años los caficultores solamente entregaban su carga y no probaban su café. Hoy, gracias a la innovación, al interés de los jóvenes hijos de esos agricultores por crear nuevas marcas, las fincas tuestan su propio café y crean un estilo de vida, eso es parte de lo que los visitantes pueden ver en esta feria”.





