Influencia, inspiración, responsabilidad, guía, transformación y ejemplo fueron algunas de las palabras que surgieron desde el público cuando Claudia Restrepo Montoya, rectora de EAFIT, invitó a los asistentes a definir el liderazgo en una sola expresión.
Aunque todas conectaban con el acto de liderar, su propósito era conducir hacia otra palabra: poder. Con esta idea inició el espacio que cerró la primera edición del programa Talento 100+, un componente formativo de In-sight, el centro de estudios e incidencia en liderazgo de impacto de la Universidad.
Talento 100+ es una iniciativa que surgió desde In-sight y la Dirección de Estrategia de EAFIT con el propósito de fortalecer las capacidades de liderazgo de los equipos de talento humano, tanto de empresas consolidadas como de entidades públicas, y promover espacios de aprendizaje colaborativo entre gerentes, directores y vicepresidentes del área.
“Uno de los objetivos era contrastar las definiciones y retos que enfrentan los líderes de talento humano, y propiciar espacios de trabajo conjunto para que ese conocimiento circule entre pares”, expresó Mariana Correa, líder del Ecosistema de Empresas de esa Dirección.
Esa posibilidad de intercambio directo entre quienes toman decisiones sobre liderazgo en sus instituciones es justamente uno de los diferenciadores del curso.
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Juan Pablo Villegas, director de desarrollo humano y organizacional de Isagen, resaltó que uno de los aprendizajes que le quedan de esta experiencia es que el liderazgo es algo dinámico, “pero ese dinamismo, llevado a reflexiones diarias que se preguntan por la forma de relacionarnos con los demás, puede inducir a los otros a desarrollar sus propias competencias. Es un mensaje que me gustó mucho”, afirma.
Una conversación de transformaciones
La clausura del curso, que se realizó este 18 de noviembre con una certificación, incluyó la masterclass de la rectora Claudia Restrepo, y después un espacio de conversación entre la directiva y Fernando Quijano, director del diario La República.
En el primer espacio la rectora se refirió a las diversas expresiones del poder, entre estas el fetichismo, la representación, la reflexión, lo social, lo técnico y lo artístico, y a cómo estas evolucionan a medida que el liderazgo se vuelve más sofisticado. En el plano organizacional explicó tres modelos de ejercicio del poder: el unitario, el radical y el pluralista, y destacó este último por su capacidad de enriquecer la interacción entre las personas y fomentar entornos más creativos.
Durante la conversación Retos y transformaciones del liderazgo en la actualidad, Fernando Quijano destacó que “el liderazgo no es un tema de cifras, sino dimensiones del ser y del hacer que se construyen en la educación permanente”, e insistió en que la innovación, la coherencia y la capacidad de generar impacto son rasgos esenciales en los líderes de hoy.
El cierre del evento estuvo a cargo de Alex Garzón Lasso, director de In-sight, quien retomó la reflexión de la Rectora para recordar que un liderazgo auténtico reconoce y comprende el ejercicio del poder. Advirtió que, cuando ese poder no se entiende, puede terminar corrompiendo a quien lo ejerce. Por eso invitó a los asistentes a ser conscientes de su impacto: “No nos olvidemos de eso. Siempre que ejercemos poder recordemos que dejamos huella en los demás, pero ojalá no marcas”, concluyó.





