El viaje inaugural del metro de Medellín, el 30 de noviembre de 1995, fue corto: entre las estaciones Alpujarra y parque de Berrío, centro de la capital antioqueña. Igualmente, ese mismo día inició la operación comercial del sistema entre las estaciones Niquía y Poblado, en la línea A.
Sin embargo, antes de esa fecha histórica, el proyecto estuvo a punto de descarrilarse. Una década atrás, el 30 de abril de 1985, el Consorcio Hispano Alemán, ganador de la licitación en 1983 inició trabajos; pero el impulso solo duró seis años. En 1989, también un 30 de noviembre, la obra fue suspendida porque la sociedad europea solicitó reajuste de costos.
Luego de tres años de litigios, el 13 de febrero de 1992, el proyecto retomó su marcha tras declararse la caducidad del contrato a la firma extranjera. La fractura con la que había quedado la ciudad, con decenas de columnas y vigas a medio terminar, se pudo cerrar; y 45 meses después, el metro comenzó a rodar.
El logro de este hito implicó una refinanciación de la obra por parte de los socios del proyecto: Nación, Gobernación de Antioquia y Alcaldía de Medellín. De un costo inicial de 650 millones de dólares, la obra ascendió a más de US$2.000 millones, una deuda que se reestructuró en 2004. El monto fue convertido a pesos con un plazo de pago a 80 años.

Consecuente con los diseños trazados, el 29 de febrero de 1996, luego de 90 días de la apertura de la línea A, entró en funcionamiento la línea B entre las estaciones San Antonio, en el centro, y San Javier, occidente de Medellín.
Por su parte, el 30 de septiembre de ese mismo año, exactamente diez meses después de su inauguración, la línea A operó de manera completa entre las estaciones Itagüí y Niquía. El sueño inicial con el que se configuró, en 1979, la Empresa de Transporte Masivo del Valle de Aburrá –Metro de Medellín Ltda.-, se había cumplido.
Como parte del plan de ampliación del sistema hacia el sur metropolitano, en 2017 se adicionaron las estaciones Sabaneta y La Estrella. En esas tres décadas de rodaje, los 80 trenes del primer metro de Colombia han utilizado 4.797 ruedas y han recorrido más de 206 millones de kilómetros, correspondiente a darle 5.140 vueltas a la Tierra.
Galería de los gerentes
Desde 1987, año crucial para la Empresa de Transporte Masivo del Valle de Aburrá, la firma ha tenido ocho gerentes, tres al frente de la finalización de las obras físicas de las estaciones y líneas A y B; y cinco responsables de la operación comercial y expansión del sistema, así:
Jairo Hoyos Gómez, 1987-1992; Fernando Correa Peláez, 1992-1993; Alberto Valencia Ramírez, 1993-1998; Luis Guillermo Gómez Atehortúa, 1998-1999; Álvaro Bernal Londoño, 1999-2001; Ramiro Márquez Ramírez, 2001-2015; Claudia Restrepo Montoya, 2015-2016; y Tomás Andrés Elejalde Escobar, actual desde 2016. La elección del gerente la hace la junta directiva de la empresa.
Cultura del transporte
En 30 años, el modelo de transporte pasó de dos a 12 líneas de operación, incluidos los tres medios que complementan el sistema: metrocable, Metroplús y tranvía.



Hasta la fecha los seis metrocables (Santo Domingo Savio, San Javier, parque Arví, Oriente, La Sierra y Picacho) suman 451.958 horas de funcionamiento; y el tranvía, que inicio en 2016, ya ha recorrido cinco millones de kilómetros. El sistema lo complementan las tres rutas de Metroplús: troncal, pretroncal y línea O.





