El Área Metropolitana del Valle de Aburrá, en alianza con la Orquesta Filarmónica de Medellín (Filarmed), desarrolla el proyecto “Sonidos que Cuidan”, una iniciativa que busca garantizar el acceso a los derechos sociales y culturales mediante la música.
A través de procesos formativos en musicoterapia y conciertos sinfónicos, el programa promueve espacios de bienestar emocional, disfrute artístico y fortalecimiento de la ciudadanía cultural en los municipios del Valle de Aburrá.
“Es una apuesta por el bienestar emocional de nuestras comunidades a través de la música. El programa está dirigido principalmente a estudiantes de los grados 9.º a 11.º y a docentes de las instituciones educativas, quienes recibirán acompañamiento musical como recurso para identificar, comprender y regular sus emociones. Con esto promovemos espacios de expresión cultural, conexión y disfrute colectivo que favorecen la salud mental en nuestro Valle de Aburrá”,
señaló Santiago Pérez Valencia, subdirector de Desarrollo Social del Área Metropolitana.
El proyecto tiene como propósito enseñar estrategias para la regulación emocional y fomentar el uso saludable de la música en la vida cotidiana. Además, busca transmitir conocimientos sobre la gestión de las emociones y desarrollar conciencia sobre su impacto positivo en el bienestar individual y colectivo.
“Nos unimos con el Área Metropolitana para llevar a los colegios actividades de bienestar y salud mental. Sonidos que Cuidan es una estrategia para promover los usos saludables de la música. Queremos que los estudiantes aprendan a potenciar una herramienta que todos tenemos a la mano, a través de actividades de relajación y de interpretación musical”,
expresó Juanita Eslava, responsable de programas sociales de Filarmed.
Como parte de la experiencia, las instituciones participantes también disfrutarán de un concierto especial con una agrupación de la Orquesta Filarmónica de Medellín, en el que se destacarán los talentos de los estudiantes.
Beneficios de la músicoterapia
Diversos estudios han demostrado que la música activa múltiples sistemas cerebrales, liberando dopamina y reduciendo el cortisol, lo que contribuye a disminuir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Participar en actividades musicales colectivas no solo fortalece la creatividad, sino que también reduce la sensación de soledad y protege la salud mental, generando bienestar individual y comunitario.





