Lleva en el cuerpo la calma del lado del mundo en el que nació: Japón. Y la sensibilidad de aquellos que están entre flores y conocen bien ese mundo de tallos, pétalos, polen y aromas. Considerado por los conocedores como uno de los artistas florales más destacados del mundo Azuma Makoto, llegó a El Retiro después de recibir una invitación de Lucrecia Piedrahita, arquitecta y curadora, para participar en la Bienal Internacional de Arte de Antioquia y Medellín que apenas empieza.
Azuma Makoto llega a El Retiro como parte de la Bienal Internacional de Arte de Antioquia y Medellín.
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Su vida comenzó a girar de forma distinta a partir del 2002, año en el que abrió el Jardins des Fleurs, en Ginza, Tokyo, y posteriormente en Minami – Aoyama. Su nombre comenzó a sonar en otros lugares cuando comenzó a trabajar en lo que hoy se denomina “escultura botánica”, una expresión artística en la que las flores son el elemento principal.
Hoy tiene un recorrido que lo ha llevado a diversos lugares del mundo y a trabajar con marcas y diseñadores tan reconocidos como Dries Van Noten.

Gran parte de su reconocimiento tiene que ver con la capacidad de crear, a partir de las flores, imágenes inolvidables. Como aquellas congeladas entre estalactitas formadas con el hielo de la noche, en la península de Notsuke, en Hokkaido, Japón, durante el 2018. Ahora lo recibe El Retiro, cuya fachada de la iglesia principal ha sido cubierta con bromelias que durarán hasta dos meses.
Al igual que en otros lugares del mundo, aquí ha explicado lo que implican las flores, esos elementos efímeros de la naturaleza que reúnen, al mismo tiempo, dos conceptos: fuerza y fragilidad. “Hay que cuidar y tratar con delicadeza a las flores para que las esculturas y el trabajo salgan bien. Cada una es diferente. Es parte de lo que vemos y aprendemos en Japón: veneración y respeto por los árboles, por las flores”.
Desde hace semanas, en esta instalación suya de bromelias trabaja un grupo de personas integrado por arquitectos paisajistas, artistas, jardineros y personas de logística. Uno de ellos es Jhony Hernández, creador de Jardines y Más Jardines.
“Durante varias semanas y desde las primeras horas de la mañana, llegamos desde Medellín, y trabajamos hasta muy tarde. Ahora que la instalación está terminada y la gente se detiene a mirar o a tomarse fotos, nos sentimos satisfechos por el trabajo hecho”.
Jhony Hernández cuenta que muchas de las bromelias estarán ahí, vivas, gracias al agua que almacenen sus hojas. Cambiarán durante este tiempo y los visitantes se quedarán con imágenes de esa “belleza fugaz” que este artista ha venido a crear.
Además de Jhony Hernández, esta obra de Azuma Makoto (en la foto, en un balcón de El Retiro) es posible gracias a un grupo de personas del que también hicieron parte expertos como Nicolás Hermelín, arquitecto paisajista. La programación completa de la Bienal puede consultarse aquí: https://bienalantioquia.com
Foto: cortesía Bienal Internacional de Arte de Antioquia y Medellín.





