El Centro de Bienestar Animal La Perla se ha convertido en un laboratorio de sostenibilidad en Medellín. Allí, donde residen más de 2.600 animales, cada mes se recolectan en promedio 34 toneladas de excretas que se transforman en abono orgánico de alta calidad. El producto final nutre jardines y espacios verdes de la ciudad, cerrando un ciclo que une bienestar animal y cuidado ambiental.
El proceso es tan simple como poderoso: diariamente se compostan cerca de 40 bultos, de unos 25 kilogramos cada uno, lo que suma más de una tonelada por día.
“La Perla es mucho más que un centro de protección animal: es un referente de sostenibilidad y de compromiso con Medellín. Aquí demostramos que el bienestar de los animales puede ir de la mano con el cuidado del ambiente, a través de prácticas responsables e innovadoras”, explicó Elizabeth Coral, subsecretaria de Protección y Bienestar Animal.
La gestión no se limita al compostaje. Solo en agosto, el centro entregó más de 2.700 kilos de residuos hospitalarios y peligrosos a gestores autorizados, garantizando una disposición adecuada. Además, trabaja en alianza con la Asociación de Recicladores ARPA, de Altavista, para aprovechar cartón, vidrio y aluminio, sumando inclusión social al impacto ambiental. Los residuos no aprovechables, por su parte, son manejados por Emvarias.
El esfuerzo integral también se refleja en el cumplimiento de metas sociales. En lo corrido de 2025, Medellín alcanzó el 100 % de la meta de adopciones de fauna doméstica trazada en el plan de desarrollo, con más de 1.200 entregas responsables. Así, La Perla no solo asegura un hogar digno para perros y gatos, sino que también aporta a la economía circular y al fortalecimiento del tejido comunitario.





