En el Hospital General de Medellín nacen cerca de 4.000 bebés cada año. Para muchos, la primera revisión médica puede ser decisiva: detectar a tiempo una cardiopatía congénita puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Con esta urgencia en mente, el hospital y la Fundación Infantil Santiago Corazón unieron fuerzas para adquirir un ecocardiógrafo pediátrico, una herramienta que permitiría realizar más de 2.000 estudios anuales.
“Estamos convencidos de que cuando unimos voluntades, los latidos se multiplican. Esta acción refuerza nuestra Ruta Materno Perinatal y la Ruta de Atención Pediátrica, que son prioridades de ciudad”, explicó María del Pilar Duque Loaiza, gerente del Hospital General.
La campaña de donaciones lleva por nombre “Un Eco para la Vida: la detección a tiempo empieza con el equipo correcto”. El objetivo es sumar aportes de ciudadanos, empresas y aliados estratégicos.
“Sabemos de la urgencia y estamos comprometidos en lograr que los niños cuenten con este equipo nuevo. Cada aporte es un paso para seguir salvando vidas”, afirmó Luisa Fernanda Muriel, directora de Santiago Corazón.
El reto es enorme: en Colombia se diagnostican cerca de 5.000 niños con cardiopatías cada año, pero solo la mitad recibe atención oportuna. Por eso esta alianza busca cambiar la estadística y ofrecer esperanza a las familias. Como parte de las acciones de recaudo, se realizará una cena benéfica el 29 de septiembre, además de actividades sociales y culturales que inviten a más personas a vincularse.
Quienes deseen sumarse a la campaña pueden consultar la información en www.santiagocorazon.org o en las redes sociales de la fundación. Cada aporte cuenta y puede convertirse en el eco que salve un corazón infantil.





