*Por: José Manuel Restrepo Abondano, rector de la Universidad EIA.
Uno de los objetivos más relevantes que tiene Colombia es robustecer, proteger, mantener y honrar la democracia. Este ha sido el activo más valioso de su historia en el contexto de América Latina.
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Colombia es considerada la democracia más antigua y robusta, ya que en nuestro país siempre se ha honrado, de manera creciente, la actuación de las instituciones, la independencia de los poderes públicos, la autonomía del Banco Central, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal y también la libertad de prensa, así como la función de los medios de comunicación en el proceso democrático.
Proteger esa democracia es esencial. Las decisiones que tome Colombia en el 2026 tienen que asegurar que todos estos principios continúen en vigor. Lo primordial y más relevante es que los ciudadanos puedan intervenir de manera activa en el escenario político y democrático.
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Requerimos una gran cantidad de candidatos al Congreso de la República y a la Presidencia, y que, principalmente, estos aspirantes respeten la institucionalidad y las libertades humanas, y entiendan que este país se edifica no solo con derechos, sino también con obligaciones.
Presencia y deber Simultáneamente, los ciudadanos no podemos permanecer indiferentes ni ausentes al construir la democracia. No es solo un derecho, sino también un deber.
La participación activa asegura la continuidad de la democracia y que esta permanezca como el entorno donde se han logrado avances como el derecho al trabajo, la libertad empresarial y el dinamismo del sector productivo y económico.
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Hoy en día, más que en ningún otro momento, es necesario escuchar, informarse y tomar decisiones transparentes e ilustradas frente al próximo debate electoral. Y además tenemos que identificar y confrontar con decisión aquellos actos que se oponen a la democracia.
De esta manera, solamente podremos garantizar que la Colombia del 2026 continúe siendo una nación que honra sus instituciones, protege sus libertades y construye su futuro bajo el principio de unidad y esperanza.





