“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, dijo hace más de 2.000 años, Siddhartha Gautama, conocido como Buda.
Muy lejos en el tiempo y el espacio, los médicos del Centro de Especialistas en Alivio del Dolor (Cead), fundado en Medellín, han convertido ese pensamiento en esperanza de vida.
Un promedio de 20.000 personas acude anualmente al Cead en busca de alternativas para vencer dolores crónicos derivados de diferentes enfermedades como el cáncer.
Para Ronald Ayala (o Frantz Colimón), médico especialista del Cead, “cuando el dolor está controlado y no hay síntoma de sufrimiento físico o emocional, el paciente tiene otra percepción de la enfermedad y puede vivir mucho mejor”.
En palabras coloquiales, con la tecnología ya disponible, los pacientes y sobrevivientes de cáncer, sometidos a procedimientos quirúrgicos, quimioterapias o radioterapias que dejan dolores crónicos, no tienen que aguantar, ni aprender a convivir con sus dolencias y menos, creer que su sufrimiento físico es un castigo de Dios ante el que nada se puede hacer.
Experiencia multidimensional
Para los expertos y en línea con las palabras de Buda, de que “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, además de tecnología y conocimiento, el Cead cuenta con un grupo integrado por psicólogos, psiquiatras y rehabilitadores que orientan sus esfuerzos a combatir la pérdida de autonomía de los pacientes y mitigar el sufrimiento de las familias.

“El 90 % de los dolores por cáncer son mixtos” y esto significa que, desde el punto de vista físico, puede dañar músculos, ligamentos, generar dolores viscerales y requerir una adecuada valoración de todos los aspectos que rodean al individuo.
“Hay que entender que el dolor es una experiencia multidimensional, no solamente es física, es también una experiencia emocional y social”, explicó Ayala.
Conocimiento y tecnología
Todo lo contrario, ante el estoicismo generalizado en la sociedad frente a enfermedades como el cáncer y para no romantizar el dolor propio o ajeno, el médico especialista Ayala describe algunos de los avances en la medicina del dolor disponibles en el Cead para pacientes, familiares y cuidadores.
Un total de 19 especialistas tienen la experiencia y preparación para aplicar cerca de 75 tratamientos para diferentes tipos dolor.
El abanico de alternativas va desde el cannabis medicinal, pasa por diferentes tipos de morfina hasta bombas intratecales.

En la tecnología para aliviar el dolor por cáncer, las bombas intratecales son como un “Lamborghini”.
Estos dispositivos permiten administrar medicamentos directamente en la médula espinal y utilizar dosis mucho más bajas para luchar contra el dolor.
Entre sus estrategias contra el dolor por cáncer, los médicos especialistas del Cead también utilizan bloqueos nerviosos; neurólisis por radiofrecuencia o química y estimulación de la médula espinal para bloquear el tormento físico.
Con los diferentes tratamientos, la meta de los especialistas es clara: potenciar el efecto de los analgésicos y mejorar el bienestar general de los pacientes.
El cáncer no se cura, pero el dolor sí
Octubre está dedicado en el mundo a la lucha contra el cáncer de mama y en el Centro de Especialistas en Alivio del Dolor (Cead), en Medellín, aportan algunas claves para un manejo adecuado del dolor por cáncer.
- El cáncer no tiene cura, pero el dolor sí.
- No espere a que el dolor sea intenso para tratarlo.
- Antiguamente, tratar el dolor por cáncer era lo último que se hacía y científicamente está demostrado que entre más temprano se intervenga el dolor por cáncer, el paciente responderá mejor y necesitará menos fármacos.
- Evite la tensión muscular y el sedentarismo.
- El estrés, la ansiedad o la depresión aumentan la percepción del dolor.
- Mantenga una nutrición y oxigenación adecuadas.
- Una dieta rica en frutas, verduras, proteínas y antioxidantes ayuda a que los tejidos se reparen mejor.
- Terapias de oxigenación hiperbárica y sueroterapia pueden complementar el cuidado y disminuir inflamaciones o dolores secundarios a los tratamientos.
- Luche contra el cáncer sin sufrir dolores.





