Como anunciamos en noviembre pasado, se cumplió este año con el prometido trasteo del nicho de la Virgen de Guadalupe que algunos fieles habían instalado informalmente en el tronco de un gran caucho, cerca de la glorieta de Monterrey, causando deterioro en ese árbol por el uso de puntillas y veladoras. El traslado, que se hizo a escasos metros del sitio original, por poco coincide con la inundación del 28 de enero, padecida en ese sector. Luego de la
borrasca, el recién removido nicho luce impecable.





