Gustavo Petro volvió a la oposición, su hábitat, de donde nunca debió haber salido. Y con él regresó, recargada, una vieja habilidad suya y en general de “nuestra” izquierda: cambiar de principios sin cambiar de discurso. Durante cuatro interminables años trataron de convencernos de que protestar en las calles era participación ciudadana, lo máximo en […]